VALIENTE

¿Sabes cuantas defensoras y defensores de los derechos humanos fueron asesinados en el año 2015? ¿Y en el año 2016? La inmensa mayoría de la población lo desconoce, pero en el año 2015 murieron 156 personas. Y en el año 2016, la tendencia de violencia y muerte se incrementó hasta segar la vida de 281 personas. De las cuales, el 49 por ciento trabajaban sobre problemas de tierras, territorio y medio ambiente, y entre ellos muchos pertenecían a pueblos indígenas.

Estas cifras, detrás de las cuales había vida, esfuerzo, ilusión y dedicación, confirman que las personas que defienden nuestros derechos están en una situación de grave peligro a lo largo y ancho del planeta. Que las personas que defienden nuestros derechos  cada vez son más perseguidas, acosadas, amenazadas, desprestigiadas, agredidas, torturas, encarceladas arbitrariamente y hasta asesinadas.

Cuando se pregunta en las distintas encuestas, la gran mayoría de los ciudadanos se declara defensor de los derechos humanos. Pero la realidad, es que durante los últimos años se están achicando drásticamente los espacios para su defensa. Y quienes protagonizan el lado oscuro no son solo los malos de las películas, también nos encontramos Gobiernos y empresas.

Gobiernos que ,como afirma Amnistía Internacional (AI), abusan de forma creciente de leyes penales, civiles y administrativas para atacar y acosar a defensores y defensoras a fin de deslegitimarlos a ellos y sus causas, y de disuadir, limitar o incluso impedir su trabajo en favor de los derechos humanos

Empresas que realizan graves amenazas y ataques, ya sea de manera más directa o en el contexto de sus operaciones. Varios informes recientes, según AI, han documentado la intensificación de los ataques y las restricciones por parte de gobiernos y agentes no estatales  a los defensores de los derechos humanos como represalia por su trabajo.

El diccionario de la lengua española define en una de sus acepciones la palabra valiente, cuando se refiere a una persona, como aquel “capaz de acometer una empresa arriesgada a pesar del peligro y el posible temor que suscita”. Bella definición y palabra, la elegida por Amnistía Internacional, Valiente, para desarrollar una campaña mundial con el objetivo de detener la ola de ataques contra quienes defienden los derechos humanos.

Amnistía Internacional lo dice con claridad: Ayúdanos a proteger a las personas valientes. Ante este llamamiento, hay que responder que sí. Pero también, ser valientes para  ayudar a que se respeten los derechos humanos, y para respaldar a aquellas personas que los defienden.

¿Sabías que en el año 2016, en al menos 22 países, hubo personas a las que mataron por defender pacíficamente los derechos humanos? ¿Sabías que en 63 países, hubo ciudadanos que sufrieron campañas de desprestigio?  ¿Sabías que en 68 países arrestaron o detuvieron a personas sólo por su labor pacífica? ¿Sabías que en 94 países se produjeron amenazas y ataques?

Es indignante. Pero se puede actuar. Como señala AI, podemos tuitear, protestar, escribir cartas y dar testimonio. Y juntos podemos actuar como una sola persona, codo con codo con los defensores y defensoras de los derechos humanos, para luchar contra la injusticia y construir un mundo más justo.

La Declaración de la ONU sobre Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos recoge en el artículo uno, el derecho de toda persona a proteger los derechos y libertades, y en el artículo dos la responsabilidad de los Estados.

De este modo, el artículo 1, señala que “toda persona tiene derecho, individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional”.

Y el artículo 2, afirma: “1. Los Estados tienen la responsabilidad primordial y el deber de proteger, promover y hacer efectivos todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, entre otras cosas, adoptando las medidas necesarias para crear las condiciones sociales, económicas, políticas y de otra índole, así como las garantías jurídicas requeridas para que toda persona sometida a su jurisdicción, individual o colectivamente, pueda disfrutar en la práctica de todos esos derechos y libertades. 2. Los Estados adoptarán las medidas legislativas, administrativas y de otra índole que sean necesarias para asegurar que los derechos y libertades a que se hace referencia en la presente Declaración estén efectivamente garantizados”.

Protejamos a las personas valientes. Protejamos los derechos humanos.