RATO, CORREA, CAMPS… LA ESCUELA DEL PP EN MARCHA

Parece que algunos de los principales responsables de la corrupción en nuestro país están enfadados y “amenazan” con tirar de la manta.

Ayer, Rato fue Rato en persona, como lo fue en su momento Aznar, o Camps, o tantos otros dirigentes del PP cuyo comportamiento ha sido siempre el mismo: soberbio, engreído, por encima de los mortales, creyéndose dueños del mundo, imparables, … Y siguen igual, sin reconocer errores ni pedir perdón.

Es más, Rato se siente ahora triste, engañado, estafado por su propio partido. Porque, es verdad que se hundió el banco que él lideraba, pero fueron “cosas del mercado”, aunque eso supusiera engrosar los bolsillos de algunos estafadores y hundir a muchos pequeños ahorradores. “Las crisis cuestan mucho dinero”, dice con ironía Rato. Pero también empieza el ajuste de cuentas con sus íntimos amigos como el propio ministro de Economía.

¿Acaso nadie del PP sabía lo que ocurría entre las manos de Rato? Pues claro que sí. Y si no se hubiera descubierto, nada hubiera pasado.

El problema para el PP no ha sido la estafa o la corrupción, sino que al final esto saliera a la luz: ser descubiertos. Y no parece que haya propósito de enmienda: ni por parte de los responsables directos como Rato (y muchos otros) ni por parte del partido que encumbró, defendió, promovió e impulsó esa forma de hacer y que, sin duda, podría repetirse de nuevo cuando vemos esa misma “chulería” en comparecencias como la del Director General de Tráfico.

Es decir, lo que más ha sorprendido a los presentes en la comparecencia de Rato, incluido a los periodistas, es que la actitud de Rato es “escuela del PP”.

Igual ocurre con Valencia y el interminable caso de corrupción Gürtel. Ahora, Correa está dispuesto a “cantar” y dice que todas las acusaciones de la fiscalía son ciertas, y señala responsables directos de la financiación ilegal y la corrupción del PP: Francisco Camps.

¿Cómo creen ustedes que responderá Camps? ¿Con humildad, con vergüenza, con humillación, escondiéndose debajo de las piedras?

Ni hablar. Saldrá como siempre: engreído, soberbio, dispuesto a enfrentarse a todos, porque él ha sido “el rey” (como dice la canción). Antes de él no hubo nada y después de él, lamentablemente, nos costará a los valencianos salir adelante, porque, no solo pagamos la corrupción, la estafa y el engaño económico, sino además nos toca asumir multas europeas por malísima gestión como la falta de inversión de fondos europeos en educación (última de las gotas que soportan las espaldas de los valencianos).

¿De qué pasta moral están hechos estos dirigentes?

Cuesta entender el comportamiento desafiante cuando son responsables directos de acciones ilícitas e inmorales.

¿Y Rajoy? Pues sigue la escuela del PP: mirar hacia otro lado, esperar a que todo escampe, no conocer a sus amigos, no haber oído ni visto nada aunque él fuera máximo responsables de la organización del PP durante los principales años de la corrupción política.