TODOS LOS FUEGOS EL FUEGO

Hace ya, parece siglos, escribí que el mayor bien que el PP había hecho a la democracia española fue encerrar en los despachos oficiales a lo más conservador y rancio de la derecha. En ocasiones se les escapaba alguno, y decía aquello de que la mujer para ser mujer debía ser madre. Y si no, no lo era. Esta en diario de sesiones. Sin embargo, por lo general, llevaban la caspa ideológica para sus adentros y nunca en campaña. La novedad es que ahora abandonaron el nido y están aireando sus entretelas conservadoras. Se han emancipado y “voxiferan”. En esa tesitura el PP se encuentra entre el afecto y la negación, y eso es un sinvivir. Casado va y viene en el mismo movimiento, alucinado con la rapidez con que el fulgor y la gloria se apagan en estos tiempos. ¿Qué fue de Rivera? ¿Quién es Rivera? ¿Rivequé?

En el ínterin permanente que vivimos, los medios de comunicación, muchos, demasiados, se entretienen redactando el titular que más arde. Ni un movimiento constructivo. Ni una llamada a la calma y al consenso que no sea para descalificar en un después. Algunas columnas de opinión solamente se diferencian de lo que se escribe tras las puertas de los aseos en que por las primeras pagan. Alguien les paga. Por mantener el fuego ardiendo. Y en esa, les llega la felicidad del mal ajeno. Como el que prende fuego para quemar el mundo y se viceversa. Ejemplos miles. Un medio de comunicación titula que el PP no acepta cordones sanitarios contra el tercer partido con representación parlamentaria. Así dicho, parecería bien dicho de no ser la excusa de una política malhecha, de un tacticismo de regate corto. “Excluir a Vox es una trampa”. Claman en la derecha. No uno y sí todos a una. Vox está formado por patriotas constitucionalistas es el ahora del PP. Mañana te diré.

Durante la transición a la democracia y la libertad, en España vivimos el conocido destape. Un destape que fue más bien destete de una generación amamantada en los pechos de la represión. Ahora, hoy, vivimos un nuevo destape que más bien es despecho, masculinizado y autoritario. Es un trayecto de ida que parece de vuelta. Todo empieza con un cebo: “los españoles primero”. Primero resolvemos nuestros problemas y después los inmigrantes. De cajón. Después sigue un matiz: no son todos los españoles. Hablamos de los españoles “de bien”. Qué sea un español de bien ya depende. No es un carné que te puedas sacar con el certificado de buena conducta. En lo que se, lo expenderán en algunos medios de comunicación, partidos políticos y centros religiosos.

En el caso que deseen mirarse en el espejo por si un aquel igual yo, no me pida que les describa al llamado “español de bien”. Lo único que puedo aportar, es que entre ellos se reconocen. Un español de bien sabe, por instinto involutivo, que otro también lo es. Quizás por el olfato, dado que desprenden un aroma rancio característico que a ellos le huele a fresco recién horneado. Pero no se preocupe. Esto no para aquí. Estamos en los españoles primero, siendo hombres de bien. Un día descubrirá que era literal eso de hombres. Las mujeres son el reposo del guerrero y toma ya canastilla de costureras. Para muestra un botón. Es el famoso empoderamiento del botón. Fuera las cremalleras, famosos cierre relámpago. Abajo los corchetes con entorchado. Donde este un buen botón lento y trabado. Con su ojal, su presilla ribeteada… Llámenle tradicional, pero siempre patriota.

Y en esa, desde los españoles primero, siendo hombres de bien y poniendo a la mujer en su lugar natural, cosiendo botones según es tradición, el tercer partido con representación parlamentaria solucionará todo, todo, todo. Además, su lema es claro: si tienes la razón y la patria para qué estorba la ley. Como buen partido constitucionalista, piensa suprimir autonomías, propone encarcelar a presidentes y después veremos.

El PP ha arrimado una ascua a su sardina en Madrid y Andalucía. Lo que no sabía Casado es que ese carbón le cocerá a fuego lento patriota. Al final, esta vida es una cuestión de escala. Siempre pensé que Aguirre era lo más, el máximo tope de la. Ahora Ayuso brilla con luz propia por su ausencia de. La lección es nunca digas “eres lo más”. Espera y verás como te supera lo de menos.

Hay quien piensa que el PSOE tiene un problema para formar gobierno. Y en la derecha se celebran los esperpentos de los partidos independentistas catalanes. Lo cierto, en la perspectiva correcta, es que en España todos tenemos un problema. Y aunque los votantes españoles han contestado en las elecciones generales que no saben o no quieren saber, lo cierto es que para bien o para mal, todos nos vamos a enterar. Todos, todas, todos.