SORPRESA EN LAS ELECCIONES ANDALUZAS

Escribo estas reflexiones apresuradas a menos de 24 horas de conocer los resultados electorales producidos en las elecciones andaluza del 2 de diciembre de 2018 aunque sé que los procesos electorales necesitan un análisis en profundidad para conocer mejor los factores influyentes y las consecuencias políticas.

En este proceso electoral, también habrá tiempo para ese análisis más profundo. Pero en un análisis de urgencia cabe afirmar que han fallado todos los pronósticos. En estos tiempos políticos tan volátiles que estamos viniendo, prácticamente nadie ha sido capaz de pronosticar ni el pésimo resultado que los partidos de la izquierda han obtenido en el día de ayer, ni el éxito de Vox.

Y como no es la primera vez que las encuestas no son capaces de precisar el resultado de las urnas, cabe analizar qué cuestiones deben modificarse en los análisis demoscópicos y sociológicos para que las fuerzas políticas y los analistas puedan hacer un trabajo más certero y eficaz.

Más allá de eso, considero que el ascenso de la extrema derecha de Vox es un fenómeno preocupante que quizás siembre la discordia y la confrontación en la vida política española llevando a nuestras instituciones a unos niveles de tensión inaceptables y nada positivos.

Aunque lo más relevante a señalar es la posibilidad de que la derecha gobierne por primera vez en la historia de la Comunidad de Andalucía el Gobierno de la Junta. Ello a pesar de que aún no haya que cerrar la puerta a otras posibilidades de Gobierno en las que esté el PSOE o incluso que si no hay Gobierno se repitan las elecciones.

Lo más probable sin embargo es un Gobierno de las derechas en Andalucía en el que Vox tenga una influencia más que importante. Se abre así un escenario en el que podemos ver aplicar nuevas políticas que desmonten buena parte del enfoque público en la gestión de servicios esenciales, dando entrada a la iniciativa privada en elementos de gestión de servicios públicos que pueden dar opción y espacio al negocio económico que tanto se anhela desde determinados sectores.

Habrá pasos relevantes en la privatización de servicios públicos ya que el volumen de recursos dedicados a estas políticas es de enorme importancia en Andalucía.

Por otra parte, se abre la posibilidad cierta de que la influencia de Vox y la propia convicción que PP y Cs tienen en sus planteamientos, acabe por modificar e incluso anular avances sociales en materia de lucha contra la violencia machista, reparación de la memoria histórica o protección de derechos LGTBI, tal como propugnan las derechas desde hace tiempo.

Y no es menos importante reflexionar sobre la influencia de las elecciones andaluzas en el futuro político del conjunto de España; sobre todo en la medida que buena parte de la explicación de los resultados andaluces de ayer provenga de asuntos de la actualidad estatal y no de la gestión de la Junta.

¿Cuánto ha influido el conflicto territorial de Cataluña con el Estado en los resultados positivos de Vox? ¿Como puede influir este conflicto en las próximas elecciones municipales y autonómicas?

Hay que ponerse manos a la obra en el análisis en profundidad en relación con todo lo que ha condicionado el resultado electoral del 2-D y especialmente sobre las consecuencias.

La izquierda en general y el PSOE en particular, deben hacer una enorme autocrítica para afrontar con éxito el futuro inmediato con un horizonte de elecciones ya fijadas para el ámbito local, autonómico y europeo, sin descartar la trascendencia de las elecciones generales, aunque fueran al final de la legislatura.

Y cabe trabajar duro para reforzar el proyecto socialista no solo en materia social y de derechos, sino también en relación a revisar, ajustar y explicar mejor el proyecto socialista para el problema territorial con Cataluña. Todo ello puede ser decisivo para evitar que las próximas elecciones abran nuevos espacios a la extrema derecha en España. Seguiremos analizando.