SOLO UN MES DE GOBIERNO SOCIALISTA Y MAGNÍFICOS RESULTADOS

Solo ha pasado un mes del nombramiento del nuevo Gobierno socialista. Ni siquiera ha habido oportunidad de conceder 100 días de gracia, de cortesía, para que los [email protected] puedan asentarse en sus cargos.

Da la impresión de que no ha hecho falta. De que el equipo de Sánchez ha venido con las pilas bien puestas, con las cabezas amuebladas y, sobre todo, con una magnífica dirección y coordinación representada especialmente por Sánchez y Carmen Calvo.

La impresión que transmite el Presidente Sánchez es que no está improvisando, sino que tenía bien configurada sus líneas de trabajo; además se apoya sobre dos pesos pesados de la política que demuestran lealtad pero, sobre todo, buena capacidad negociadora, como son J.L Ábalos y Carmen Calvo.

Aunque nos resulte sorprendente el aumento espectacular en las encuestas, también resulta comprensible por varias razones: en primer lugar, se están tomando iniciativas políticas de primer orden frente al anterior Gobierno de Rajoy que estaba completamente estancado; iniciativas en todos los órdenes: educación, justicia, sanidad, derechos, … Podemos ver a [email protected] [email protected] trabajando de forma intensa pero armónica y cohesionada.

Ese es el segundo aspecto: la imagen de equipo que se transmite por parte del Gobierno. Hacía tiempo que no se veía un “equipo de Gobierno”, y se exporta una imagen de solvencia, de profesionalidad, de seguridad en la toma de decisiones, sin precipitaciones pero sin pausas, sin ser timoratos pero tampoco temerarios. En definitiva, transmiten confianza, serenidad, y saber qué se está haciendo.

En tercer lugar, ha bajado la confrontación política y la tensión. Uno de los motivos es, sin duda, la capacidad negociadora y de diálogo del Gobierno frente a Rajoy y los suyos, se agradece que haya una vía política que permita concebir soluciones pacíficas a los problemas complejos, como el territorial, que ahora tiene España. Por otra parte, quienes pueden crear crispación social, que suele ser la derecha, está inmersa en su propio proceso congresual, en el que vemos, no hay debate ideológico, sino la confrontación por el poder orgánico. Y Ciudadanos, hasta ahora la formación política mimada, cae en picado porque ni puede ocupar el espacio del PP en su totalidad al tiempo que ha perdido su imagen de liberalismo y centrismo. Rivera ha decidido, o al menos así lo está haciendo, ubicarse en un rincón del espacio político.

También los gestos tomados por el equipo de Sánchez han sido importantísimos. Los gestos marcan caminos políticos, y el rumbo del equipo socialista está siendo claramente diferente al neoconservadurismo rancio de Rajoy.

Y, por último, además de iniciativas políticas, de solvencia profesional, de cohesión de equipo, y de gestos significativos que marcan una forma de hacer política, Sánchez tampoco ha escatimado rapidez y seguridad en atajar problemas que han surgido como la dimisión de Máxim Huerta. No ha dejado que un problema se aletargara en la mesa más de 24 horas, dejando boquiabiertos a propios y extraños en un país acostumbrado a que Rajoy miraba siempre hacia otro lado esperando que el problema se pudriera solo.

Motivos todos ellos suficientes para que la ciudadanía haya recuperado la confianza en el Gobierno socialista al tiempo que se conciba tranquilidad social y vaya asentándose la confianza política.

Un sobresaliente al Gobierno recién nacido que ha venido a devolver dignidad a la acción política.