SIRIA, ¡VAE EUROPAE!

noguera170216

Desde unos días atrás una tregua, negociada entre Rusia y EEUU, alivia un poco al pueblo sirio, sometido desde cinco años a una guerra a la vez ciega y cruel, como lo son todas las contiendas civiles, más aún cuando están dirigidas desde fuera. Este acontecimiento, desde luego saludable, aunque poco resuelva, pone en evidencia que sigue preeminente la influencia de las dos grandes potencias. Y, de paso, retrata una vez más, la impotencia de Europa.

Situación tanto más escandalosa cuando desde hace meses la situación del pueblo sirio ha desembocado en una oleada de millones de refugiados que ponen a prueba no sólo las capacidades de Europa, sino hasta sus instituciones. Podemos afirmar que después de los sirios, quienes resultan más involucrados en el conflicto son los europeos. Pero quienes son más ajenos a la solución del problema que se les impone son también los europeos.

Ni rusos ni americanos conocen el agobio de la llegada de millones de refugiados a sus fronteras, cuando son ellos quienes la provocan. Ni rusos ni americanos temen la infiltración en sus territorios de jihadistas venidos de los frentes sirios y vectores del terror. Pero rusos y americanos son quienes deciden lo que debe ocurrir en Siria. La ausencia política, diplomática, militar de Europa es digna continuadora de los tiempos de 1938 en Munich. Entonces la pasividad inglesa y francesa traicionó una vez más la República española y Francia tuvo que acoger en una semana medio millón de refugiados españoles, lo que no le vino tan mal, como ha ocurrido ahora con la acogida interesada de cientos de miles de refugiados por la señora Merkel.

La miopía de los Europeos, en particular de los Alemanes, el egoísmo de los Ingleses, la soberbia de los Franceses y el conservadurismo retrógrado de los países del Este están transformando lo que fue la gran idea de la segunda mitad del siglo XX, la Unión Europea, tan ansiada a través de siglos de luchas sangrientas, en una entelequia burocrática que lucha sólo para sobrevivir. ¿Se hubieran doblegado un Jacques Delors, un Helmuth Kohl o un François Mitterand ante las exigencias de David Cameron?

La idea de la construcción europea, que utilizó la economía para imponerse, sufre hoy de la preeminencia exclusiva de ese protagonismo económico. Hoy se puede decir de Europa lo que se afirmó de Alemania: gigante económico pero enano político, cuando la historia del mundo permite afirmar que difícilmente puede mantenerse la hegemonía económica sin poderío militar y viceversa. Los chinos lo han realizado y se preparan en función de esta realidad.

Siria es una actualidad que pone en acusación la pasividad, la falta de visión de los Europeos. Rusos y americanos siguen mandando en el mundo y las consecuencias de sus disparates que las pague Europa. A esta ni siquiera se le ocurre resolver el problema proponiendo a Naciones Unidas la creación de campos de refugiados en Europa, como tantos existen por el mundo, para acoger a las víctimas sirias. Al menos, en la ONU, rusos y americanos tendrían que participar en la solución del desastre que provocan. Por otra parte, quizás venga un primer esbozo de solución a los problemas internos de Europa si los Británicos tienen la afortunada coherencia para salirse de Europa en el referéndum de junio.