EL PARO QUE NO CESA

Pepe Álvarez Suárez

Si nos atenemos a los datos absolutos de evolución de las cifras de desempleo, parece que la cosa no va mal. En 2016 los datos de evolución del mercado de trabajo en España se muestran acordes con la marcha del PIB, es decir, se crea empleo a un ritmo del 3%. Pero la crisis económica y las políticas de recortes han dejado una fuerte crisis en el empleo y una gran cicatriz social que se hace patente en pobreza y desigualdad. Y pone de manifiesto varios de los ejes dramáticos de nuestro mercado de trabajo: una altísima tasa de paro estructural, un temporalidad y precariedad sistemática en la contratación y las condiciones de trabajo, una protección social débil apuntalada por la estructura social que genera el tejido familiar y una tasa alarmante de pobreza. Por eso, hay algunos factores que merece la pena analizar.

Ver artículo completo en pdf