CAMBIO, PERO ¿QUÉ CAMBIO?

Rafael Simancas

En la sociedad española existe una demanda inequívoca de cambio político, tanto para los contenidos como para las formas. A esta llamada cierta de cambio han acudido actores políticos diversos, unos nuevos y otros no tanto, con propuestas discutibles y con actitudes no siempre honestas. Ahora corresponde a los ciudadanos separar el grano de la paja.

El cambio demandado es radical en cuanto a su alcance, y es mayoritariamente progresista y regenerador en lo relativo a su sesgo ideológico. La mayor parte de los partidarios del cambio forman parte de la clase baja explotada y de la clase media depauperada, a consecuencia de la gestión injusta de la crisis. Quieren recuperación, y quieren una recuperación justa.

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