¿RESPUESTAS O PREGUNTAS? PROGRAMAS IDEOLOGICOS

El año pasado publicaba en Sistema Digital un artículo titulado “Momento Socialdemócrata” [i][1]Hacía referencia a como los cuatro partidos políticos españoles mayoritarios, de una manera u otra, se reclamaban imbuidos de la cultura socialdemócrata. Cada cual con intensidad y matices diferenciadores. Los congresos partidarios van despejando las referencias ideológicas. Es importante para permitir a los ciudadanos identificarse políticamente

Ciudadanos ha abandonado el credo del Programa de Gotha, despidiéndose de las veleidades izquierdistas y situándose en el “liberalismo progresista”. El PP no sabemos si va a dejar atrás el ramalazo “socialdemócrata” que criticaba Esperanza Aguirre siendo un “partido de compromiso” pero sólo con el poder, lo que le permite adaptar el baile a lo que la orquesta toque siendo exponente de la “masa reaccionaria”. Podemos también parece que ha dejado partir ese tren optando por el “vanguardismo revolucionario a definir” y la negación de prácticas reformistas.

Ahora queda por ver qué depara el próximo congreso socialista y su ponencia marco elaborada por más de dos centenares de expertos. Se busca “un relato sobre el modelo de sociedad al que aspira el PSOE” según han declarado los responsables. El PSOE tiene la oportunidad de recuperar el espacio ideológico socialdemócrata y el gran vivero de electores que se identifican con él, según indican las encuestas del CIS.

El SPD alemán ha sido un ejemplo de elaboración de programas definiendo su identidad política, sus grandes objetivos y estrategia a lo largo de la historia. Todos ellos constituyen piezas esenciales de la literatura política socialdemócrata [2](Programa de Eisenach 1869, de Gotha 1875, de Erfurt 1891, de Godesberg 1959, de Berlín 1989 y el Programa de Hamburgo en 2007). Las cuarenta páginas del contenido de este último fueron debatidas durante ocho años y contó con tres comisiones de programa sucesivas. El proceso se llevó a cabo a lo largo del mandato de cuatro presidentes del SPD. El Programa de Hamburgo [3]podría ser, tanto en su proceso de elaboración como en su discurso y documento final, una fuente inspiradora para los socialistas españoles que están en este proceso de repensarse.

Los socialdemócratas alemanes han sido un referente histórico para el PSOE. Ahora bien, hay que poner todo en su contexto. Si el Programa de Berlín fue dar respuesta a la política nacional y europea en el corte histórico que fue la unificación y caída del muro, el de 2007 fue un intento de retomar el pulso socialdemócrata que se consideraba perdido.

Schröder llevó al SPD, de nuevo, al gobierno (1998) centrando su discurso al igual que Blair a los laboristas en el Reino Unido (1997). Convencidos de que era el buen camino ambos convirtieron en manifiesto su estrategia y buscaron “aggiornar” la izquierda europea proponiendo dejar atrás, por anticuados, objetivos como el ‘socialismo democrático’ y la ‘democracia económica’. Ello tuvo sus consecuencias, el laborismo entró en una deriva errática en la que aún continua y el SPD sufrió una escisión por la izquierda que se llevó a otra formación al carismático Lafontaine, y lo que es aún peor, una sustancial pérdida progresiva de afiliación; un partido donde la pertenencia tiene un histórico carácter sindical y familiar.[4]

El SPD en el 2007 intentó volver a un punto que en las últimas décadas se había olvidado: “la función histórica” de la socialdemocracia, que se había desatendido ocupados exclusivamente en los objetivos políticos del corto plazo y actuando políticamente en un cálculo electoral de lo inmediato.

El Programa de Hamburgo, diez años después, no es una mirada hacia atrás sino reafirmar la capacidad del socialismo democrático para hacer frente a los objetivos del siglo XXI. Era una búsqueda de respuesta a la globalización antes de que la crisis económica demostrara que los “gobiernos de las Terceras Vías” habían gobernado desideologizados, gestionando un frustrante presente. Con ello han producido una desafección y malestar en lo que era la mayoría social que les venía otorgado su confianza. Han perdido su crédito.

La lección no fue aprendida en Alemania, Francia, Reino Unido, ni por supuesto en España. No se hizo lo que el manual decía respondiendo a la crisis económica y a la propia globalización con una Europa Social, centrando su apoyo en las familias, siendo solidarios con los más débiles. En definitiva, con los millones de personas que generacionalmente venían compartiendo valores y objetivos con un ideario socialdemócrata.

Cuando el siglo XXI se convierte en un desafío en todos los órdenes político, jurídico, económico, cultural y medioambientalmente y la crisis hace que la brecha sea mayor entre los que tienen y los que no, el socialismo democrático no se puede convertir en un gestor del capital representado en las grandes corporaciones, únicas beneficiarias finales de los procesos de liberalización y desregularización. Cuando Europa debería ser más Europa, más ejemplo para el mundo, se ha vuelto cada uno a sus fronteras y los socialdemócratas no han levantado la voz ni se han esforzado en coaligar a los afines (partidos progresistas, sindicatos, movimientos sociales). Los socialdemócratas europeos han estado y siguen pendientes de sus resultados electorales nacionales y del mantenimiento de su cuota de poder de la respectiva burocracia política.

La socialdemocracia debe ser primacía de la política democrática y nunca subordinarse a la economía y a intereses de corporaciones con nombres y apellidos; impedir, en un tiempo en lo que todo se vende y se compra, que jamás se transforme en mercancía el derecho, la seguridad, la educación, la salud, la cultura, el medioambiente y, por supuesto, el empleo. No se trata de contentar con el discurso a todos y satisfacer en sus necesidades solo a unos pocos. Es encontrar respuesta y solución a los problemas de desigualdad, no concebir el subsidio como remedio a todos los males. La asistencia no caracteriza a una buena sociedad, es la dignidad.

La respuesta se puede dar en 384 páginas o en 40 pero lo importante no es pretender responder a todo, es saber hacerse las preguntas oportunas y ser coherentes con lo que se hace, con las respuestas pensadas, sin dejar el libro en la estantería al día siguiente, como suele pasar. Como le ha sucedido a la socialdemocracia europea y española.

    Qué cosa irrita a los volcanes que escupen fuego, frío y furia?   

    Por qué Cristóbal Colón no pudo descubrir a España? Libro de las Preguntas Pablo Neruda.

[1]   http://www.fundacionsistema.com/momento-socialdemocrata/

[2] https://www.spd.de/partei/organisation/das-grundsatzprogramm/

[3] https://www.spd.de/fileadmin/Dokumente/Beschluesse/Grundsatzprogramme/hamburger_programm_spanische_fassung.pdf

[4]  Es estos textos alparecer se inspiraron los redactores  del documento Ganarse el Futuro del PSOE  noviembre de 2013 (380 paginas) http://www.vozpopuli.com/actualidad/nacional/Partido_Socialista_Obrero_Espanol_PSOE-Alfredo_Perez_Rubalcaba-Elecciones_primarias-Cartel_electoral_0_549845015.html