QUÉ DE QUE O EL SIGNO DE LOS TIEMPOS

Y ahí están, dando, ocultos tras las trincheras demoscópicas, una fuerte cobertura mediática al avance del frente de derechas, ¿que a Rivera le tiemblan las piernas? Pues toma ya “apoyo masivo al acuerdo entre VOX, PP y Ciudadanos”. ¿Que dudan sobre el futuro? Pues fuego imaginario graneado sobre todas las capitales de provincia, mostrando que el frente de derechas puede desalojar a los “alcaldes populistas”. Un futuro brillante os espera solamente con seguir la estrella y las editoriales. Y si tengo estrategias para el amigo, me sobran para regalar al enemigo. “El 74% de los españoles reclama elecciones generales inmediatas”. Pero ya y para ya. Hasta los votantes de izquierda las reclaman. ¿No oís los claros clarines que claman? Las oficinas de la OCU están desbordadas con tantas reclamaciones de consumidores de democracia mediática. Todas sobre el consumo preferente de la legislatura.

En fin. Era de prever, que, con municiones demoscópicas imaginarias, cargadas mediante el conocido rito secreto de los “tiradores de cabras”, el frente de derechas llegará electoralmente tan lejos sobre el papel como sus patrocinadores deseen. Según declaraciones de un experto que prefiere permanecer en el anonimato “Tú me pagas las cabras y yo te las tiro por el lado del campanario que prefieras. Tenemos cobertura de 360 grados. Tiramos la cabra por la derecha, por la izquierda, por nacionales y por nacionalistas. Para los de centro las tiramos por las escaleras, pero no garantizamos que la cabra no sufra. Solamente un cliente se nos resiste: PACMA. Cada vez que le explicamos el método se marchan insultándonos y sugiriendo que tiremos a alguien del equipo técnico. Hemos hablado con los sindicatos, ya sabe por eso de que el cliente siempre tiene la razón y el dinero. Pero no hemos llegado a ningún acuerdo concreto aún”.

No todos tiran cabras en secreto. También los hay en versión ampliada “máster en el extranjero”. No hace mucho escuché por primera vez al capitán Tan. Fue un momento Julio Verne apasionante. Al parecer, en sus viajes a lo largo y ancho de este mundo (pero sin salacot) aprendió ritos milenarios secretos de demoscopia que permiten predecir los comportamientos electorales a “pie de obra” (perdón, elecciones). No importa cultura política, ni diversidad de sistemas electorales o de partidos. Son ritos demoscópicos que se remontan al origen de los tiempos. Útiles incluso antes de la democracia. “¿Cómo es tal si no hay cuál?” Me preguntará incrédulo. No hay por qué. Si un árbol cae en un bosque deshabitado ¿Hace ruido o no hace ruido? Ergo. Si un procedimiento demoscópico se aplica, pongamos por caso en el reinado de Sigerico, aunque nadie sepa de encuestas, ¿deja acaso de ser un procedimiento demoscópico? Como mucho, alguno pensará que cosas más raras dice este señor. Que “el 40% quiere volver al imperio romano. ¿Y dice por cierto o por ciento?”. Pues eso. El capitán Tan, viniendo de tan lejos llegará lejos. E ira también muy lejos. Lo último, se ha marcado un remake de los 300: ha estimado los resultados locales de más lugares que de puntos muestrales. No sé eso cómo se come. Ni a qué precio se paga el guiso de cabra a la Zugarramurdi, que ya es más cosa de brujería que de magia. Lo que le digo, ritos milenarios secretos. Tanto miedo dan como pena sus lectores.

La consulta catalana creó tendencia. Ahora circula una consulta universitaria sobre república o monarquía, en la que la república ganará a troche y moche. Y ese movimiento sexy será el justificante para reclamar uno de verdad. Esa confusión entre consulta y encuesta/referéndum (estas dos últimas tiene algún control o metodología) es una fórmula, otra más, de deteriorar la calidad democrática. Posiblemente con buenas intenciones. En Cataluña decían, que no nos dejan hacer referéndum pues hacemos proceso consultivo, que mutó en referéndum y terminó siendo la legitimación de todo despropósito. A eso voy. La democracia tiene sus reglas de votación (que menos que censo, voto único, secreto, personal e intransferible) y todo lo demás es trabajar para los enemigos de la democracia. Así de simple. No le den más vueltas. Estos procesos consultivos descontrolados son a la democracia como “rezar para que llueva” lo es a la racionalidad. De hecho, tiran la democracia a campanazos.

Según parece la American Political Science Association (APSA) y otras, ahora más acreditadas que nunca, le escribe al presidente de gobierno para que retire los cargos contra los profesores procesados por formar parte de la Sindicatura Electoral del 1-O. Eso y cualquier otro disparate mafioso e indocumentado que se les ocurra. Son sus formas y sus costumbres académicas. De papa, lobby o monarca absoluto. No hace mucho, el CIS recibía presiones perentorias para pagar la cuota de la Encuesta Social Europea, porque tenía el dinero, y a hacerla, dado que ya se hizo antes. Así, sin medias tintas ni consideraciones. Que se pague y que se haga. No importa que no exista contrato, convenio ni acuerdo alguno para hacer la transferencia a Londres. Igual daría enviar la transferencia a Londres que a una cuenta en Jersey, la misma legalidad. No importa, que se pague y que se haga. Ni importa el nuevo reglamento de protección de datos, ni la nueva regulación de contratos públicos, ni el Real Decreto regulador de la actividad del CIS. Pamplinas. Que se pague y que se haga. Ni un respiro para articular la forma, ni una pausa para ajustar a la nueva legalidad. Que se pague y que se haga. Ahora, que el gobierno de España retire los cargos y que cese el acoso antidemocrático. Que y que. Menudos son ellos en todas sus formas. Que y que. Así de simple. No le den más vueltas. Estos “académicos” son a la democracia como “las religiones” lo son a la racionalidad. De hecho, tiran la ciencia a campanazos.

Dicen que España es tierra “que inventen ellos” (Unamuno está claro y demostrado que en temas de luces era de letras y entendía poco de patentes). Eso ya es de otro tiempo. Ahora se prefiere de largo inventar. Más que nada para evitarse el farragoso trabajo de leer. Siguen con la copla de que en el CIS se han cargado la serie temporal de estimaciones. Todo por no leer. Mejor cacarear que cliquear. A dos clics de distancia puede leerse esto, justo detrás de un “ver” de color azul, desde hace décadas: “Por este motivo, la Estimación de Voto no es un indicador comparable al resto de los que se presentan, en la medida en que su método de cálculo nunca se ha hecho público y ha cambiado con los distintos equipos de dirección del CIS. Podría considerarse que no constituye una auténtica serie temporal”. En fin. Ya envié a una periodista a leerse un libro (recomendación bienintencionada de naturaleza académica) y fue júpiter tonante. Así de simple. No le den más vueltas. En España inventar (noticias y no noticias) es a innovar como “la ignorancia” lo es a la racionalidad. De hecho, tiran las buenas prácticas a campanazos.

Pide la derecha en el parlamento que el CIS vuelva a aplicar las ponderaciones de siempre, las de las empresas de mercado supongo, de cuando eran secretas ¿O lo continúan siendo? No me digas cómo, pero dime que España me quiere más que a él. ¿Tiene esto algo que ver con la metodología? De cierto que no. En un artículo comentando estrambote, un periodista apunta a las tripas del asunto: “El presidente ‘popular’, Pablo Casado, considera que ya hemos entrado en periodo preelectoral y busca cobrarse una víctima doble: la del presidente de CIS y el liderato demoscópico del PSOE. Las encuestas internas del PP reflejan un empate técnico entre los dos grandes partidos, según fuentes de Génova”. (Juanma Lamet. El Congreso pide al Gobierno que eche a Tezanos del CIS. El Mundo, edición digital. 20 de diciembre de 2018. 19:53). Me recordó a un periodista en la corte del rey Arturo, aún sin demediar por el medio. Acabáramos. Todo va de que quieren que se les diga que sí a lo suyo, que les viene mejor. Aunque no se les explique por dónde les viene. Se lo digo gratis: les llega por detrás. Del recuerdo de voto, vamos, no piense usted mal.

Y en eso ganaron pedir que se haga de forma menos transparente (según la práctica habitual) pero que les sea más favorable. Tendrán que enviarnos la receta de los cocineros del Sindicato del Crimen II. Lástima que sea un secreto que pasa de padres y de ciencia. A pesar de no decir qué, o para qué, o con qué, o de qué, ganaron votación. Y pocos regalos te hace la vida cuando se lleva una vida poco regalada. Y sin necesidad de pasar la de Giordano Bruno o Miguel Servet. Curiosa vida cuando te quieren ofender y en esa te llenan de motivos de elogio. Lo que para unos es baldón para otros es medalla. Sobre todo, así, sin méritos para ella, lo que es mayor regalo. Mis noches se llenan de aspiraciones ¿Por qué no la Medalla al Mérito Filatélico, o la Medalla al Mérito en el Seguro? Incluso, aunque sea un imposible con sueldo de profesor ¿la Medalla al Mérito en el Ahorro? Pero no me hago muchas ilusiones. De todas es la que, a día de hoy para cualquier trabajador, tiene más mérito y dificultad de alcanzar. Sin lugar a duda.