PREOCUPACIÓN Y RECORD

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El Rey Felipe VI ha finalizado una nueva ronda de consultas, y ya van cuatro, con los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, para proponer un candidato a la Presidencia del Gobierno, como señala el artículo 99 de la Constitución. Sí, otra vez, tras la repetición de las elecciones generales el 26 de junio, y con la novedad de que esta vez Rajoy acepta la propuesta de su candidatura a Presidente, pero como siempre se toma su tiempo. Aunque, sin garantías, a día de hoy, de que  no tengamos que asistir a otra ronda de consultas dentro de unas semanas, ya sea sin o con nuevas elecciones. Ya sea tras no poderse proponer un candidato con garantías de ser elegido, o tras proponer a uno que no haya obtenido la confianza del Parlamento

La situación que atraviesa España es grave y se necesita contar cuanto antes con un gobierno que afronte, en un nuevo clima de diálogo y consenso amplio, los retos para el presente político, social y económico de nuestro país, que no pueden dilatarse más en el tiempo. Reflejo de ello, es la preocupación que ha trasladado el monarca en esta nueva ronda de consultas. La frase: “hay que hacer el máximo esfuerzo” para evitar un nuevo fracaso, enlaza con una ciudadanía incrédula y enfadada con unos líderes políticos que cada vez son más cuestionados ante su aparente inacción y falta de entendimiento.

En este sentido, y siendo consciente que todos los partidos con representación parlamentaria tienen la responsabilidad y ésta no es igual para todos, teniendo más quien ha ganado las elecciones, es su obligación desbloquear la situación actual. Y tienen que hacerlo pensando en los españoles y el interés general, por encima de sus intereses particulares. Especialmente, en los casi 14 millones de españoles, más concretamente 13.657.232 personas, que están en riesgo de pobreza o exclusión social.

Para los españoles que necesitan de la política y sus instituciones, para tener unos servicios públicos de calidad que les proporcionen bienestar, esta pesadilla de desgobierno no es tolerable. Y además es bochornosa, con record incluido. España ya ocupa la cuarta posición mundial entre los países que más tiempo han estado con gobierno en funciones.

Algo que parecía imposible se ha convertido en una pesadilla cercana, que tras más de 210 días nos ha llevado a superar a los Países Bajos, que estuvieron con un gobierno en funciones 207 días en 1977. Pero vamos con paso firme a superar a Iraq, que estuvo con un gobierno en funciones 249 días en el año 2009. Lejos se sitúan Camboya, con 353 días, entre 2003 y 2004; y Bélgica, el primero del ranking, con 541 días entre 2010 y 2011. Aunque visto lo visto, ya todo es posible.

En este punto, junto al gobierno, también se necesita la oposición en el Parlamento. Por ese motivo, hay que destacar la presentación por parte del PSOE de sus primeras 15 iniciativas legislativas y de impulso a la acción del gobierno, además de dos solicitudes de comparecencia, y la propuesta de creación de una Comisión de Investigación. Esta presentación viene a reflejar que se ha entendido el resultado electoral. Pero lo más importante, que se trabaja ya por y para los españoles proponiendo: la subida del salario mínimo interprofesional, la aprobación de un ingreso mínimo vital, derogar la Reforma Laboral, derogar y paralizar la LOMCE, un pacto de Estado contra la violencia de género, impulsar una Ley para combatir la pobreza energética, así como la derogación de la Ley mordaza y la reforma Local, entre otras medidas.

Estas iniciativas sitúan al PSOE como la alternativa al PP. Y sobre todo, colocan al PSOE en condiciones de recuperar, más pronto que tarde, la confianza mayoritaria de los españoles. Pero, para ello, es decisivo desdeñar las cosas que no se pueden conseguir ahora, pero sí en un futuro próximo. Es decisivo que los españoles perciban claramente que anteponemos sus intereses a los internos de partido o los personales. Es decisivo que el PSOE sea el PSOE.

En este punto, es bueno recordar una de las fábulas de Jean de La Fontaine. La famosa fábula de La zorra y las uvas: “Una zorra que se moría de hambre…vio un racimo de hermosas uvas de color rojizo agitándose sobre ella en un viñedo. Le hubiera encantado comérselas, pero cuando intentó alcanzar el racimo no lo consiguió. “Bueno, no están maduras; ¡sólo los estúpidos se las comerían!”. ¿No demostró acaso su sabiduría diciendo que no estaban maduras en lugar de lamentarse y gemir?.