PREOCUPACIÓN CRECIENTE CON EL TERRORISMO ENTRE LOS EUROPEOS

Durante los últimos días se ha podido leer y escuchar en los distintos medios de comunicación como el primer ministro iraquí anunciaba la liberación de Mosul, tras tres años en manos del Estado Islámico. O como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos afirmaba que el líder de IS está muerto.

Estas noticias, sobre las derrotas de los terroristas, me llevan a preguntarme qué pasará con los miles de europeos que están combatiendo entre sus filas y pueden retornar para realizar atentados. O si a la desesperada, los terroristas darán órdenes para incrementar sus acciones terroristas en Europa.

Es cierto que, durante los últimos años, la UE en su conjunto y cada uno de los Estados miembros han estado trabajando para reforzar su seguridad, mejorar el control en las fronteras, prevenir la radicalización a través de internet, reforzar los poderes de Europol, y establecer nuevos tipo penales como el de la preparación de atentados mediante viajes al extranjero, impartir o recibir entrenamiento para perpetrar atentados.

Pero por decirlos suavemente, la inquietud existe entre los europeos y va creciendo. Y más, en aquellos países y zonas que han sido golpeados por los terroristas.

El año pasado se realizó un Eurobarómetro especial por parte del Parlamento Europeo relacionado con este tema. Con el título de Europeos en 2016: percepciones y expectativas, la lucha contra el terrorismo y la radicalización, se preguntó la opinión de los europeos sobre esta cuestión. Del estudio, se pueden destacar algunos datos:

  1. La percepción de riesgo de un ataque terrorista es alta entre los europeos. En una escala de 1 a 10, el 40 por ciento de los europeos considera que este riesgo es alto (entre 8 y 10 en la escala), con más incidencia en países como Francia, Reino Unido y Bélgica. Para un 47 por ciento el riesgo es medio. Y 11 por ciento piensa que el riesgo de un ataque terrorista es bajo.
  2. Los europeos creen que la implicación de la UE en la lucha contra el terrorismo es insuficiente. Ante la pregunta: ¿Diría que, actualmente, la actuación de la UE es excesiva, adecuada/más o menos correcta o insuficiente? El 69 por ciento considera que la implicación actual de la UE es insuficiente, un 68 por ciento en España. Pero además, un 82 por ciento afirmó que desea que la UE intervenga más en la lucha contra el terrorismo, un 84 por ciento en España. La rotundidad de los datos se ve reforzada con el hecho de que la lucha contra el terrorismo es la prioridad número uno en cuanto a demanda de mayor intervención de la UE.
  3. Las cinco medidas más urgentes para la lucha contra el terrorismo son la lucha contra la financiación de los grupos terroristas(42 por ciento en el conjunto de la UE, frente al 51 por ciento en España), la lucha contra las causas del terrorismo y la radicalización (41 por ciento a escala de la UE y 44 por ciento a escala española), refuerzo de los controles en las fronteras exteriores de la Unión (39 por ciento en el conjunto de la UE y 27 por ciento en España), una mayor cooperación entre la policía y los servicios de inteligencia de los Estados miembros y Europol (36 por ciento en nivel total y en España un 32 por ciento), y la lucha contra el tráfico de armas en la Unión ( 35 por ciento en la UE y un 45 por ciento en España),
  4. El nivel mundial es el más adecuado para combatir la amenaza terrorista de forma eficaz. Al preguntar esta cuestión, un 38 por ciento de los europeos optó por el nivel mundial, un 23 por ciento por el nivel europeo, un 21 por ciento por el nivel nacional, un 6 por ciento por el nivel local o regional, y el 10 por ciento optó por todos los niveles al mismo tiempo.
  5. La lucha contra la exclusión social y la pobreza, es la medida que los europeos consideran más urgente contra la radicalización y el reclutamiento de ciudadanos de la Unión por parte de los terroristas. Un 39 por ciento de los encuestados piensa de esta manera. Y le siguen: la lucha contra los sitios web radicales, con un 35 por ciento; campañas de comunicación para aumentar la concienciación con respecto a los riesgos de la radicalización, con un 32 por ciento; promover el diálogo entre las diferentes culturas y religiones, con un 31 por ciento; la lucha contra la discriminación y la islamofobia, con un 26 por ciento.

En definitiva, la preocupación que existe está aumentando, porque los europeos son conscientes que habrá más atentados en Europa. Intentar evitarlos es una tarea conjunta de la UE y los Estados, cuyos gobiernos deben seguir las indicaciones de sus ciudadanos e incrementar la coordinación y el trabajo conjunto, tanto dentro de la UE como fuera de ella, con el objetivo de acabar con el terrorismo.

La UE y los Estados miembros deben implicarse más en la lucha contra el terrorismo en todos los ámbitos, como piden la mayoría de los europeos. La UE y los Estados miembros deben luchar contra la exclusión social y la pobreza, como piden la mayoría de los europeos.

No hay excusas. Es una lucha sin cuartel, donde estamos hablando de garantizar la libertad y la democracia. Estamos hablando que no todo vale, y es preciso que se mantenga el equilibrio entre el respeto a los derechos humanos y la seguridad de todos los ciudadanos.

De todo ello, depende el mantener nuestro estilo de vida, o dar paso, más rápidamente de lo que nos imaginamos, a sociedades bunkerizadas, con menos libertades y más inseguridad.