POLÍTICA MONETARIA: UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

POLÍTICA MONETARIA: UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

El 26 de octubre de 2017 el Banco Central Europeo (BCE) anunció la prórroga del programa de compra de bonos públicos y privados hasta septiembre de 2018[1], ya que el vencimiento tentativo del mismo estaba previsto en diciembre del año en curso[2]. Además, se mantienen invariables los tipos de interés, con el principal en el nivel del 0 por ciento.

La principal novedad es que se reduce el volumen de compras a partir de enero del próximo año, pasando de 60 a 30 mil millones de euros, lo que es interpretado por algunos observadores como una señal de que se está iniciando el desmantelamiento del programa.

En efecto, desde el punto de vista de la recuperación de la economía de la Eurozona, e incluso de la positiva evolución de la tasa de desempleo, en su nivel más bajo desde 2009, podría estar justificada la reducción en el ritmo de las compras, lo cierto es que la inflación sigue estando lejos del objetivo del 2 por ciento, y además no está siguiendo una trayectoria clara, con una tasa esperada para 2018 inferior a la de 2017. En todo caso, la mayoría de las estimaciones no prevén que se alcance el objetivo antes de 2020.

A este respecto, conviene tener en cuenta que el mandato principal del BCE es la estabilidad de precios, no el crecimiento ni el empleo. Una estabilidad de precios que se define como una tasa anual de inflación cercana pero inferior al 2 por ciento en el medio plazo, y que lleva no menos de cinco años sin alcanzarse, y lo que queda.

EL BCE considera que el crecimiento económico impulsará la inflación, y que la inflación subyacente (sin incluir alimentos y energía) está mostrando una tendencia al alza, si bien reconoce que el nivel general de precios sigue en la actualidad estancado, por lo que sigue siendo necesario el apoyo de la política monetaria[3], de ahí que se mantenga el programa de compras, aun a un ritmo menor.

Entonces, cabe preguntarse si la reducción del volumen del programa de compras en 2018 no es prematura, y si tal medida no debiera implementarse cuando se alcance el objetivo de inflación, y no sobre la base de la perspectiva de alcanzarlo.

En todo caso, el comunicado también indica que si la inflación no evoluciona como se espera, se podrá revisar tanto la duración como la cuantía.

[1] Véase http://www.ecb.europa.eu/press/pr/date/2017/html/ecb.mp171026.en.html

[2] Decimos tentativo porque los vencimientos del programa se han ido siempre acompañando de la coletilla “or beyond, if necessary”.

[3] Véase http://www.ecb.europa.eu/press/pressconf/2017/html/ecb.is171026.en.html