PODEMOS ENVÍA UN TELEGRAMA

Hay días que cuesta levantarse por la mañana más de lo normal. Son esos en los que te despiertas con una mala noticia. La de hoy es pésima: los diputados de Unidos Podemos no van a hacerse la foto con el Rey de España en el acto de apertura de las Cortes Españolas.

La noticia, naturalmente, la glosan los medios con la importancia que les merece. Al fin y al cabo, si esos diputados no acuden, el acto pierde mucho colorido y las cámaras fotográficas, y sobre todo las de video, se van a perder multitud de detalles estrambóticos, de esos que destacan sobre la grisura de los uniformes de diputado. Y eso significa una pérdida irreparable desde el punto de vista periodístico.

Pero, más allá de esos daños colaterales a la prensa internacional, no somos capaces de valorar realmente la importancia de ese hecho. Por lo menos, yo. No tengo ni la menor idea de para qué sirve eso a la sociedad española, es decir, a la gente.

Por eso, no tenemos más remedio que especular sobre las causas últimas de esa decisión. ¿Puede deberse a que piensen que, debido a que se trata de un acto solemne crean que hay que vestirse de gala y no tienen la ropa adecuada? No, no puede pensarse eso. Los diputados de Unidos Podemos visten, todos ellos, adecuadamente con un estilo diseñado hasta el último detalle y del que no se separan, posiblemente, ni para dormir. Y la prueba es que lo llevan hasta cuándo van a Palacio a ver al “ciudadano Borbón”.

¿Creen que van a debilitar a la casta por mantenerla en la soledad de ese acto? No creo, este argumento parece más infantil de lo normal en sus actitudes. ¿No quieren mezclarse con ellos? Tampoco, lo hacen en el hemiciclo. ¿Es al Rey al que no quieren saludar? En absoluto, no solo suelen ir a Palacio sino que hasta le regalan videos de series de TV.

Lo que creo que están haciendo, como siempre, es atraer el foco de la noticia sobre ellos y, esta vez, utilizando el método del telegrama. Este método se usa en los actos sociales multitudinarios, como homenajes, presentaciones de eventos, etcétera, en los que se acude por invitación y en los que resulta muy difícil llamar la atención. En ese caso, la forma de destacar es no acudir y enviar un telegrama de adhesión. Raro será que el presentador del acto no lea el telegrama y, por supuesto, el nombre del ausente.

Pues es lo que está pasando. Hemos dejado de hablar del hecho de que, a pesar de todo, la democracia española sigue adelante, cosa que si para los de las últimas generaciones resulta trivial, para los más antiguos todavía nos resulta gozoso. Tampoco de que, por fin, se pueda iniciar esta perezosa legislatura. Ni de que la Jefatura del Estado se reúna con los representantes populares en un símbolo de unión de la corona y la ciudadanía. No, lo relevante va a ser que 71 diputados no van a salir en esa foto.

Reconozcámoslo: son unos artistas. Han conseguido salir en la foto sin estar en ella. Son una nueva modalidad de las caras de Belmez pero en versión parlamentaria. ¡Qué buenos vasallos si tuvieran un buen señor!. ¡Qué prestigio alcanzaría la Marca España en el mundo si estos profesionales de la prensa y la propaganda se dedicaran a ello! No solo venderíamos mejor el jamón, es que conseguirían que se comiera de él hasta el hueso.

Bien, sigamos hablando de estas cosas, y yo el primero, pero luego no nos extrañemos de las consecuencias. Si sustituimos el debate por la foto y el argumento por el gesto es muy posible que la foto y el gesto terminen ganando al debate y al argumento. Pero, entonces, como decía Bertolt Brecht, ya será tarde.