PERCEPCIÓN GENERALIZADA DE CORRUPCIÓN

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España debe plantearse como objetivo estar dentro de cuatro años entre los países que mejor y más combaten la corrupción. Porque como dijo Thomas Jefferson “la clave de un buen gobierno se basa en la honestidad”. Si no lo hace, la infección se convertirá en metástasis, será sistémica, acabará con la democracia y traerá más inseguridad y desigualdad.

Los penúltimos, porque habrá más, casos de corrupción en el PP de Valencia, vienen a reafirmar una sensación de podredumbre generalizada que es necesario combatir, de una vez por todas de manera concluyente y rápida, si se quiere que los ciudadanos recobren la confianza en sus instituciones democráticas, y destierren la sensación de impunidad que muchos creen que existe.

La corrupción afecta a las instituciones, a los ciudadanos y sus derechos, ya la democracia en su conjunto al generar más desigualdades. Por eso, no es normal, desde el punto de vista democrático, que mes tras mes, en los distintos barómetros del CIS, los ciudadanos opinen que la corrupción y el fraude es el segundo problema más importante de España con un 39,2 por ciento. Seguido de los políticos, los partidos y la política con un 23,4 por ciento. Y no se tomen medidas eficientes.

No es normal, desde el punto de vista democrático, que en el Índice de Percepción de la Corrupción 2015, de Transparencia Internacional, España se encuentre en el puesto 36, cuando en el año 2007 se encontraba en la posición 25. Y en un solo año, 2013, nuestro país descendiera 10 puestos hasta ocupar la posición número 40.Se constatan dos cosas. La primera, es que hoy España tiene una situación de corrupción más alta que muchos países de la Unión Europea. Y la segunda, que combaten mejor la corrupción las democracias más consolidadas del mundo y también países como Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Estonia, Bhután, Botswana, Taiwan, Lituania, o Eslovenia.

No es normal, desde el punto de vista democrático, que en los juzgados haya 1.661 causas que tienen que ver con la corrupción política, según lamemoria del Consejo Generaldel Poder Judicial de 2013. Y que casi el 70 por ciento sean considerados casos de especial complejidad en su investigación. Desgraciadamente, hoy son más.

Por estos motivos, en unos momentos de posibles pactos de investidura, es hora de hacer frente a la corrupción de manera decidida. Es preciso, que la sociedad en su conjunto y todas las fuerzas políticas, acaben formando gobierno o estando en la oposición, se pongan de acuerdo y trabajen codo con codo en un paquete de medidas legislativas, de transparencia, control, investigación y persecución de la corrupción. Porque si se hace se tiene éxito.

Como demuestra el Índice de Percepción de la Corrupción, y señala Transparencia internacional cuando afirma que “los países con mejor posición son aquellos que cuentan con altos niveles de libertad de prensa; acceso a información sobre presupuestos que permite al público saber de dónde procede el dinero y cómo se gasta; altos niveles de integridad entre quienes ocupan cargos públicos; y un poder judicial que no distingue entre ricos y pobres, y que es verdaderamente independiente de otros sectores del gobierno.”

Ya no pueden existir más excusas, porque si no se actúa globalmente la corrupción destruirá nuestro modelo social y traerá más inseguridad y desigualdades. Es hora de plantearse objetivos claros, como situar a España en cuatro años entre los primeros diez países que mejor y más combaten la corrupción, ya sea pública o privada.

Y en este sentido, hay que destacar la propuesta que presentó el PSOE en las Elecciones Generales, donde plantea dar un salto histórico para mejorar las bases institucionales de nuestra democracia. Y señala que la transparencia y la obligación permanente de rendir cuentas y asumir responsabilidades públicas son condiciones imprescindibles frente a la corrupción política. Pero hay que ir más lejos. Hay que endurecer las sanciones y poner más medios a disposición de los jueces.

Para el PSOE, y para toda persona de bien, es crucial que se garantice el acceso pleno de la ciudadanía a la información pública. Yrealizar campañas de sensibilización y toda clase de esfuerzos para erradicar la tolerancia social con las formas menores de corrupción, que constituye el semillero moral delos comportamientos más graves. Se trata de construir una cultura de la ejemplaridad que permita restablecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones, recuperar el prestigio de la política y combatir los recelos actualmente existentes sobre la fuerza de las leyes y la equidad del sistema judicial.

De este modo, el PSOE plantea: elaborar un Plan Nacional de Prevención y Lucha contra la Corrupción; revisar los deberes y obligaciones del funcionariado y autoridades públicas y cargospúblicos; prohibir el nombramiento y obligar al cese de altos cargos cuando se les abra juicio oral por algún delito relacionado con la corrupción, delitos contra la Hacienda Pública, contra la Seguridad Social y delitos de fraudes de subvenciones y ayudas públicas, y blanqueo de capitales; suspender a concejales y parlamentarios cuando se les abra juicio oral por algún delito relacionado con la corrupción; revisar las normas de contratación pública; tipificar el delito de enriquecimiento ilícito que castigue el incremento patrimonial de autoridades y funcionarios públicos, producido durante el período de su mandato, cuando no puedan justificar la causa de este incremento; medidas de prevención en el sector privado; regular el acceso al ejercicio de representación de intereses e influencia en la política (Lobby); establecer beneficios en la contratación con el sector público para aquellas empresas que firmen Pactos de integridad; revisar el delito de financiación ilegal de partidos políticos rebajando significativamente la cuantía mínima que da lugar a los supuestos con penas de prisión y tipificar la manipulación de cuentas anuales de los partidos políticos; reformar y revisar de forma integral las medidas contra el fraude fiscal, el fraude desubvenciones y fraude a la Seguridad Social; asegurar que la persona condenada por un caso de corrupción responda con bienes patrimoniales, también los futuros; crear una Oficina Anticorrupción; introducir en los distintos niveles educativos materias de contenido formativo en valores contra la corrupción; realizar campañas de información para sensibilizar con Campañas de Tolerancia Cero con la corrupción o Campañas como La Transparencia es rentable…

En definitiva, el PSOE plantea y la sociedad necesita más honestidad, más democracia y más igualdad. En unas semanas, o meses, si se repiten las elecciones, veremos si el resto de partidos políticos y la sociedad española están a la altura.