NUEVA LEY DE FAMILIAS

En España, se tienen muchos menos hijos de los que los ciudadanos querrían, debido fundamentalmente a causas económicas y a un mercado laboral que no favorece la estabilidad, amplía la precariedad y dificulta la conciliación. Si a lo anterior, le añadimos escasas ayudas y los recortes realizados durante el gobierno del PP en prestaciones sociales, la situación se agrava aún más.

Dos ejemplos. El primero, en el año 2017, nuestro país, registró el número más bajo de nacimientos desde el año 1996, con 391.930 nacimientos, y la tasa de natalidad se situó en 8,4 nacimientos por cada mil habitantes, la más baja desde que existe la serie histórica en 1976. El segundo ejemplo, el riesgo de pobreza en España se sitúa en el 22,2 por ciento de la población. Pero las familias con hijos a cargo tienen un mayor riesgo de pobreza, llegando a alcanzar más del 40 por ciento en familias monoparentales, donde además ocho de cada diez están encabezadas por mujeres.

¿La realidad? España está a la cola de la UE en ayuda a las familias, en protección a la familia y la infancia. En Alemania, las prestaciones para las familias vulnerables con hijos son ocho veces mayores que en España. De un máximo de 2.328 euros por niño en Alemania, a 291euros en España. Un hecho, que el Gobierno del PSOE intentó corregir en los presupuestos que no pudo aprobar. Un hecho, que hay que corregir con urgencia, para aumentar la igualdad en nuestra sociedad.

España necesita una nueva ley de familias, que se adapte a los cambios ocurridos en la estructura familiar con la incorporación de la mujer a todos los ámbitos, que impulse la corresponsabilidad en el ámbito del hogar y la desfeminización de los cuidados. En este sentido, el PSOE en el gobierno ya empezó el camino: al aumentar unos permisos parentales que serán iguales y no transferibles para hombres y mujeres; al mejorar las prestaciones y servicios de atención a la dependencia; al establecer el control de horarios en las empresas para mejorar la conciliación y corresponsabilidad de la vida laboral, familiar y personal.

Pero es necesario continuar. Por ese motivo hay que destacar que el PSOE, en su programa electoral, afirma que “realizará una nueva ley de familias que responda a la realidad de las diferentes estructuras familiares y las necesidades derivadas, entre otras, las familias numerosas, monoparentales, las de partos múltiples y las familias acogedoras, adecuando las ayudas y prestaciones a la situación de necesidad según tamaño, característica y rentas familiares. Así, se modificará la consideración de familia numerosa especial para que puedan adquirirla las familias con cuatro o más hijos.”

Además, se compromete, entre otras cuestiones a:

  • La universalización de la educación de 0-3 años.
  • La cobertura de horario extraescolar 0-12 años.
  • Incrementar las aportaciones para el mantenimiento del sistema de atención a la dependencia hasta conseguir la eliminación de las listas de espera.
  • La universalización de los servicios de ayuda a domicilio.
  • Fomentar la corresponsabilidad e impulsar las medidas de conciliación en el ámbito laboral, dirigidas tanto a hombres como mujeres.
  • Reforzar y consolidar la financiación a las CCAA y entidades locales para el desarrollo de servicios sociales dirigidos a la familia en una doble dirección:
    • Aumentar la financiación a las entidades locales, a través del Plan Concertado, para el sostenimiento de los equipos y profesionales de la intervención familiar en el nivel de la Atención Primaria.
    • Aumentar la financiación a las CCAA para el impulso y generalización de los servicios sociales especializados en materia de familia como: Centros y servicios de Mediación familiar; Puntos de Encuentro; Equipos de intervención ante situaciones de crisis graves de convivencia y situaciones de violencia filio parental.

Durante las últimas décadas, se ha producido un cambio radical de la estructura familiar. Existen modelos de familia diversos, que requieren de atención tanto en su reconocimiento jurídico como en su protección social. Por este motivo, es tan importante que España realice un giro en sus políticas para tener más presente a las familias.

Y aquí, frente a concepciones retrogradas, que pretenden encerrar nuevamente a las mujeres en el hogar, las políticas para las familias que plantea el PSOE son, no solo más efectivas, sino unas políticas que incrementan la libertad y la igualdad para todos los miembros que componen los distintos modelos de familia.

Un gran avance, que ahora hay que concretar en las urnas y en el Parlamento.