LOS PRONÓSTICOS ELECTORALES DEL CIS, SIN LA COCINA DEL CIS

tezanos291015

Al filo del inicio de la campaña electoral, el CIS ha echado el resto y ha publicado una encuesta descomunal, con 17.452 entrevistas, intentando hacer una proyección de escaños circunscripción a circunscripción.

Con este tamaño muestral, con los recursos del CIS y con el método de entrevista domiciliaria que se ha empleado, es poco lo que se puede objetar a la macro-encuesta realizada por este organismo dependiente de Presidencia de Gobierno.

Sin embargo, el problema es que el pronóstico sobre votos y escaños no se hace con los resultados primarios obtenidos, es decir, con los datos estrictos sobre la intención de voto que declaran los encuestados, sino con otros datos previamente cocinados por los expertos del CIS.

Sobre la “cocina” de las encuestas electorales en España se han hecho, y se pueden hacer, muchas bromas, pero en cualquier caso no puede obviarse que dicha cocina es una exigencia derivada de un problema sociológico de “falta de correspondencia”, que se viene dando en España desde hace tiempo y que afecta especialmente al voto del PP, aunque no solo. Es decir, los hechos –hasta ahora─ son que el PP solía obtener en las urnas más votos que los que se registraban en las encuestas. Lo cual permitía hablar de un “voto oculto” del PP. Por eso, se establecieron diversos procedimientos para “estimar” dicho voto oculto. Procedimientos que dieron buenos resultados (estimativos) hasta las últimas elecciones.

Sin embargo, el panorama electoral español ha cambiado tanto en los últimos dos años que ya no existe ninguna certeza de que continúe existiendo tanto voto oculto del PP como hasta ahora se había venido pensando. De hecho, buena parte del anterior “voto oculto” del PP ahora se va directamente a Ciudadanos. A lo cual se une una considerable volatilidad de una parte del electorado que no permite saber hasta el último momento a quién van a votar.

Paralelamente al debilitamiento del fenómeno del “voto oculto del PP”, la falta de correspondencia entre las estimaciones de apoyos del PSOE en los comicios realizados durante 2015 y los votos y escaños obtenidos realmente por este partido, indican que, o bien las encuestas que se publican están muy sesgadas, o bien el PSOE tiene en estos momentos (también) un importante voto oculto, que da lugar a que finalmente obtenga mejores resultados en las urnas que los estimados en la mayor parte de las encuestas publicadas (Vid. el artículo de Rafael Simancas sobre este particular en Sistema Digital, “Las encuestas sobrevaloran a Ciudadanos e infravaloran al PSOE”).

En consecuencia, lo más fiable actualmente es realizar los pronósticos de acuerdo a los datos primarios de las encuestas y a la propia cercanía –o simpatía─ que los votantes tienen respecto a cada uno de los partidos.

Así, ateniéndonos a los datos del CIS, pero sin pasar por su cocina, los pronósticos actuales (Vid. tabla 1) indican que el PSOE es en estos momentos el primer partido en simpatía o cercanía, con un 26,3% (también lo es en voto más simpatía directa y en lo que se refiere a aquellos a los que les gustaría que ganase el PSOE). A continuación, se sitúa el PP a tres puntos de distancia (23,2%) y por detrás Ciudadanos, con un 16,6%, y Podemos con un 9,5%. En intención directa, el PP obtendría un 25,6%, dos puntos más que el PSOE (23,6%), con Ciudadanos (18,3%) y Podemos (10,9%) por detrás.

TABLA 1

INTENCIÓN DE VOTO DECLARADA SEGÚN EL CIS

 

 Simpatía/CercaníaVoto primario ponderado sobre posibles votantesPronóstico CIS
PSOE26,323,620,8
PP23,225,628,6
Ciudadanos16,618,319,0
Podemos  9,510,9  9,1
IU-Unidad Popular  5,4  4,1  3,6
ERC  2,8  2,7  1,9
Convergencia  1,9  1,9  2,2
PNV  1,1  1,1  1,1
Otros13,211,811,7

 

Respecto a lo que finalmente pueda ocurrir, hay que estar atentos al hecho de que, según otros indicadores del CIS, el 60,1% de los españoles se ubican en estos momentos en los cinco espacios de la izquierda del espectro político-ideológico, en comparación con un 23,7% que se sitúan en los cinco espacios de la derecha. Solamente ateniéndonos a este sencillo cálculo político-ideológico es evidente que los datos del CIS en esta ocasión no cuadran bien.

Asimismo, hay que tener en cuenta que el electorado español tiene visiones muy críticas sobre Mariano Rajoy y sobre la gestión del gobierno del PP. De hecho, Rajoy es uno de los líderes peor valorados, obteniendo una puntuación media de 3,31 sobre 10, en comparación con Pedro Sánchez (4,59), Albert Rivera (4,98) y Pablo Iglesias (3,87).

Los datos sin cocinar del CIS también permiten constatar que los españoles cada vez se inclinan más hacia posiciones de izquierdas. En concreto, en el anterior barómetro del CIS del mes de octubre los que se situaban en posiciones de izquierda (en su mayor parte de izquierda moderada) eran un 59,3%, en comparación con el 60,1% actual.

A todo lo anterior se une, de acuerdo a los datos de la Encuesta del CIS, que un 41,6% de los que dicen que tienen intención de votar aún no tienen decidido a quien hacerlo. Con lo que los pronósticos se relativizan bastante.

¿Podría todo esto traducirse en una mayoría electoral del PP en las urnas el 20 de diciembre? Es dudoso. En cualquier caso, nos quedaremos sin poder constatarlo fehacientemente hasta la misma noche del 20 de diciembre. Mientras tanto, todo son especulaciones sociológicas.

De momento, lo que sabemos es que hay dos partidos compitiendo netamente por la primera plaza, a una distancia significativa con los demás y con posibilidades de gobernar –el PSOE y el PP─ y que no debe desecharse que finalmente estos dos grandes partidos atraigan a una parte de votos dudosos a uno y otro lado del espectro político-ideológico.