LOS ESPAÑOLES HAN DECIDIDO

iglesias280616

Lo que pudo haber sido un gobierno del cambio liderado por el PSOE tras las elecciones generales del 20-D, no fue posible por culpa de Podemos, que votó en contra de la investidura de un Presidente del Gobierno socialista. No fue posible porque Podemos antepuso sus ansias de poder y su soberbia a las necesidades de los españoles que más están sufriendo.

La oportunidad histórica de cambio, de la que tanto hablan en Podemos e IU, bueno no sé si ya existe IU, y tampoco sé si Julio Anguita es ya socialdemócrata o lo era solo hasta el 26-J, se esfumó por la ineptitud de unos tertulianos reconvertidos en políticos que tras su izquierdismo de salón han favorecido al PP.

No sé si consciente o inconscientemente, pero el resultado es que han conseguido que el PP gane con más diferencia y pueda seguir gobernando. Es cierto que todo ello con una escenografía de puño en alto y cantando la canción de Quilapayun “El pueblo unido jamás será vencido”. Es conmovedor ver a la dirección de Podemos cantando “De pie, luchar/ el pueblo va a triunfar. / Será mejor/ la vida que vendrá/ a conquistar/ nuestra felicidad/ y en un clamor/ mil voces de combate se alzarán, / dirán/ canción de libertad, / con decisión/ la patria vencerá”, mientras han dado el Gobierno al PP, y ahora se preguntan qué ha pasado.

Se repitieron las elecciones generales el 26-J, y por duro que sea, hay que reconocer que el Partido Popular ha ganado las elecciones claramente, porque así lo han decidido con su voto los españoles. Unos españoles que han querido que le corresponda al PP formar Gobierno. Un Gobierno sin mayoría, pero un Gobierno. Un Gobierno sin mayoría, para que el futuro de España se realice desde el acuerdo y sin imposiciones.

También hay que reconocer que el PSOE ha obtenido el peor resultado de su historia, con 85 diputados. O mejor dicho 84 diputados, porque uno de los que se cuenta es miembro de un partido nacionalista canario. Este resultado, maquillado por la euforia del fracaso de un sorpasso mil veces anunciado, sitúa al PSOE en la oposición. Una oposición que, externamente, tiene que servir para mejorar la vida de los españoles desde un Parlamento fragmentado, donde el PSOE debe hacer valer sus votos y su experiencia de gobierno para eliminar todos los recortes posibles del Estado de Bienestar que ha realizado el PP durante los últimos años. Internamente, estar en la oposición tiene que servir al PSOE para construir una alternativa creíble que pueda vencer al Partido Popular de los recortes, la austeridad y la corrupción, que aunque cause asombro ha ganado con mejor resultado que hace escasos meses.

España necesita un Gobierno y el PSOE debe contribuir a la gobernabilidad de nuestro país. Esto no significa que haya que entrar en ninguna gran coalición. Significa que hay que anteponer el interés general sobre el propio interés de partido. Hacer esto, no significa hacerse el harakiri, porque garantizar la institucionalidad de España debe hacerse con inteligencia.

Intentar otra cosa, pueden ser ensoñaciones o deseos frustrados, porque ni la aritmética y las distintas ideas de España que existen entre socialistas, comunistas, nacionalistas, o separatistas hacen posible la viabilidad de un Gobierno alternativo al PP con estos resultados.

Hay que seguir luchando por la igualdad en una sociedad cada vez más dividida entre ricos y pobres. Esa lucha es la que hace vigente más que nunca al PSOE. Pero hay que actualizar las propuestas, porque la sociedad ha cambiado y debemos ser útiles a los ciudadanos.

En este punto, frente al inmovilismo interno y externo, es bueno recordar las palabras de Alexis de Tocqueville: “No puedo evitar temer que los hombres lleguen a un punto en el que cada teoría les parezca un peligro, cada innovación un laborioso problema, cada avance social un primer paso hacia una revolución, y que se nieguen completamente a moverse.”

A moverse. Al PSOE le toca moverse.