LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN, LA ROBÓTICA Y LA DISCAPACIDAD

Los datos que se presentan en este texto recogen algunos de los principales impactos de las TICS y la robótica en el sector de las personas con discapacidad. Está basado en los resultados obtenidos en el Estudio Delphi sobre tendencias científico-tecnológicas 2015 realizado por el Grupo de Estudio sobre Tendencias Sociales (GETS) de la UNED.

Los desarrollos de las tecnologías de la información y la comunicación conviven desde hace años con nosotros y forman parte de nuestra cotidianeidad. Las personas con discapacidad se han visto favorecidas con su progresiva implementación, pues han hecho posible que sean consumidoras y productoras de información y conocimiento. Además, las redes sociales y el uso de teléfonos móviles inteligentes han facilitado que desde el aislamiento en el que vivían antaño se haya pasado a una situación en donde puedan estar en continua conexión con sus seres queridos y con personas muy alejadas de sus entornos vitales. Y ello ha sido así, porque el hogar ha pasado de ser un espacio “cerrado” e íntimo, propio de la esfera familiar, a ser un entorno “abierto”, en donde tienen lugar numerosas actividades con proyección pública. Es el caso de la “telepresencia” que permite la realización del trabajo sin movernos de nuestro domicilio y del que de hecho se están ya beneficiando millones de personas en el mundo, incluidas las personas con discapacidad.

En la próxima década, los cambios principales que condicionarán el futuro de las TICs son la computación en la nube, la transformación digital de la sociedad y el tratamiento de los datos (Big Data). Todo este proceso, junto con el abaratamiento de los productos y servicios tecnológicos, impulsara la creación de las Smart Cities, que mejorarán sustancialmente la calidad de vida de los ciudadanos que viven en las zonas más ricas del planeta. La tecnología al servicio del bienestar del ser humano es un factor impulsor de la ciencia y la tecnología. Y es una gran oportunidad para que las personas con discapacidad se vean afectadas positivamente a través de su empleabilidad en los nuevos yacimientos de empleo surgidos al hilo del desarrollo de estas tecnologías, en un contexto en donde si efectivamente nos conducimos hacia la construcción de Smart Cities, la Accesibilidad Universal podría ser una realidad a medio plazo.

Respecto a la robótica aplicada en contextos médicos y la discapacidad se anticipan extraordinarios progresos en prótesis y órtosis. Se trata de un campo en el que se suceden avances continuos. Combinan la utilización de señales mioeléctricas en manos, brazos, piernas… con la estimulación eléctrica funcional (es el caso, por ejemplo, de los exoesqueletos para tetrapléjicos). En particular se prevé la existencia de “manos biónicas controladas por señales cerebrales”. Recordemos que ya existen, en fase de experimentación, interfases máquina-cerebro, capaces de ayudar a los pacientes con parálisis a mover prótesis robotizadas de brazos o piernas.

Una dimensión de extraordinaria proyección de la robótica, con evidentes beneficios potenciales sobre el sector de las personas con discapacidad, se concreta en las investigaciones y prototipos que han ido apareciendo en los últimos años en el ámbito de los robots asistenciales. Vinculado a lo anterior se están diseñando robots y herramientas para una mejor comprensión de la psicología humana, y robots amigables “como humanos”, que cumplan funciones básicas de entretenimiento, compañía y asistencia (véase, el sistema Care O-Bot, Robot Tem LX2 o el asistente robótico para mayores Pearl). Finalmente, consignar los robots para rehabilitación y la llamada tele-rehabilitación mediante sistemas virtuales, que conecta a los pacientes con los hospitales a través de PCs, con webcam y micrófonos, simulando tareas manipulativas y de fuerza para las extremidades superiores e inferiores.

Como vemos, las posibilidades son tan inmensas que toda aproximación resulta provisional y ajustada al momento en que hacemos la prospección, si bien resulta una  posibilidad llamativa la perspectiva la construcción de un “ser humano biónico”. En este contexto, cobran especial importancia las decisiones políticas que se acometan y por ello fomentar una alfabetización científica cívica entre la población es de suma importancia. Por último, deberíamos priorizar, como una cuestión de ética mundial, que las posibilidades de las TICs y la robótica repercutan sobre todas las personas con discapacidad del mundo y no sólo sobre los mejor posicionados social y económicamente.