LAS SOMBRAS DE NUESTRO MERCADO LABORAL: DEVALUACIÓN SALARIAL, DESIGUALDAD CRECIENTE Y PRECARIZACIÓN DEL EMPLEO

LAS SOMBRAS DE NUESTRO MERCADO LABORAL: DEVALUACIÓN SALARIAL, DESIGUALDAD CRECIENTE Y PRECARIZACIÓN DEL EMPLEO

En la última semana se han publicado varias estadisticas que nos ofrecen información relativa a la situación de nuestro mercado laboral. Hay quien solo se fija en las cifras absolutas de creación de empleo o reducción del paro para interpretar que nuestro mercado laboral goza de una buena situación. El aumento de más de 237.000 afiliados a la seguridad social en mayo y la disminución de más de 83.700 parados registrados son una buena noticia. Pero no es oro todo lo que reluce y es importante hacer un analisis riguroso de los datos para conocer las luces y las sombras de nuestro mercado laboral.

En este articulo me voy a centrar en las sombras porque a veces su desconocimiento impide poner el foco en ellas y ofrecer soluciones. La complacencia en la que ha estado instalado el Partido Popular desde que se inicio la recuperación no ha permitido adoptar medidas muy necesarias para avanzar hacia un mercado laboral del siglo XXI.

En este nuevo tiempo político que se abre con el PSOE en el Gobierno de la Nación en el ambito de las politicas laborales sus prioridades deben centrarse al menos en tres elementos:

  1. Mejorar las condiciones laborales y salariales de los trabajadores y trabajadoras
  2. Reducir la brecha laboral y salarial entre mujeres y hombres
  3. Aumentar la cobertura del sistema de prestaciones por desempleo para los parados y paradas

Respecto a las condiciones laborales me voy a referir a los ultimos datos publicados por el INE relativos a la Encuesta de Estructural salarial de 2016. En ellos se confirman elementos muy negativos para nuestro mercado de trabajo. En primer lugar, la recuperación no se está trasladando al mercado laboral ya que los salarios están prácticamente congelados. La ganancia media anual por trabajador fue de 23.156 euros en 2016, un 0,2% más que el año anterior. En segundo lugar está aumentando la desigualdad salarial ya que más del 45% de los asalariados tienen salarios medios inferiores a los 18.400 euros anuales. El porcentaje supera el 55% en las mujeres.

La mayor desigualdad salarial se manifiesta también en el aumento por segundo año consecutivo de la proporción de trabajadores con ganancia baja (asalariados cuya ganancia hora está por debajo de los 2/3 de la ganancia mediana) hasta el 16,8% en 2016. Entre estos trabajadores, el 64,3% eran mujeres. Asimismo, el índice de Gini está en niveles muy elevados.

En tercer lugar, persiste la brecha salarial entre mujeres y hombres y se sitúa en el 22,3% en 2016. el salario medio anual de las mujeres fue de 20.131 euros, mientras que el de los hombres fue de 25.924 euros. Las mujeres cobran de media 5.793 euros menos que los hombres. Además la brecha salarial de género se incrementa entre los jóvenes y los mayores de 45 años.

Finalmente, la baja cobertura del sistema de prestaciones por desempleo. Según los últimos datos disponibles en abril de 2018 se situó en el 56,28%, muy lejos del 70% que había a finales de 2011 con un gobierno socialista. Además los programas dirigidos a parados de larga duración – Prepara, Programa de Activación de empleo, PAE, y la Renta Activa de Inserción, RAI – que benefician a más miles de desempleados están en peligro ya que no se han prorrogado y desde el 1 de mayo no pueden acceder nuevos beneficiarios. A esta situación se ha llegado por la pasividad del Gobierno del PP que ha presentado una propuesta para modificar las ayudas actuales con apenas margen de negociación con CCAA y sindicatos, que ha sido rechaza. Es necesario que el nuevo sistema garantice la percepción de estas ayudas, dado que benefician al colectivo que mayores dificultades de inserción laboral y vulnerabilidad presenta. Es urgente hallar una solución de consenso que asegure la cobertura actual, y se amplíe en futuros ejercicios.

Los datos analizados muestran algunas de las sombras que tiene nuestro mercado laboral y confirman que la recuperación no se está trasladando al mercado laboral en forma de buenos empleos. Mientras la economía creció en 2016 al 3,6% los salarios se han congelado y persiste la brecha salarial por razón de género a la vez que aumenta la desigualdad. Es evidente la falta de eficacia de las políticas de empleo del Gobierno del PP y ello obliga al nuevo Gobierno a reorientar dichas políticas para garantizar no solo la creación de empleo y reducir el paro, sino también que el empleo que se cree sea de calidad y mejorar la cobertura del sistema de prestaciones por desempleo. Asimismo es necesario que en la mesa de dialogo social entre patronal y sindicatos se lleguen a acuerdos para recuperar el poder adquisitivo de los salarios.