LAS GUERRAS DEL AGUA 3. El marco global del Cambio climático: sequías e inundaciones

Terminábamos el artículo anterior con la consideración de que se atisba un escenario donde la disponibilidad de agua tiene una marcada tendencia a su disminución total, a la vez que al incremento en la irregularidad de su producción como consecuencia del previsible cambio climático, aspecto al que dedicamos el presente artículo a la vista de los últimos Informes disponibles del IPCC sobre Calentamiento global y sus previsibles consecuencias hídricas. En el próximo y último artículo sobre Guerras del Agua particularizaremos la situación para España.

El 8 de octubre el IPCC presentaba un nuevo Informe sobre “GLOBAL WARMING OF 1.5 °C”, con el subtítulo claramente expresivo de: “An IPCC special report on the impacts of global warming of 1.5 °C above pre-industrial levels and related global greenhouse gas emission pathways, in the context of strengthening the global response to the threat of climate change, sustainable development, and efforts to eradicate poverty” (http://ipcc.ch/report/sr15/). En él se destacan varios mensajes clave ya en su resumen ejecutivo, que se profundizan con mayor detalle en los correspondientes capítulos.

El primer mensaje clave es que ya estamos viviendo las consecuencias de haber alcanzado un grado centígrado de calentamiento global, con un clima más extremo, el aumento del nivel del mar y la disminución del hielo marino del Ártico, entre otros aspectos significativos. El segundo es que la situación puede empeorar drásticamente si superamos el umbral de los 1,5ºC de calentamiento y llegamos a los 2ºC, o más. Y, como ejemplos citan que: para 2100, el aumento del nivel del mar global sería 10 cm menor con un calentamiento global de 1,5°C que con 2°C; que la probabilidad de un océano ártico que quedara libre de hielo marino en verano sería de una vez por siglo con un calentamiento global de 1,5°C, en comparación con al menos una vez por década con 2°C; que los arrecifes de coral disminuirían en un 70-90 por ciento con un calentamiento global de 1,5°C, mientras que prácticamente todos (más del 99%) se perderían con 2ºC. El tercero se centra en que llegar a 1,7ºC de calentamiento aumenta muy significativamente el riesgo de cambios duraderos o irreversibles en muchos de los efectos esperados, como, por ejemplo, en la pérdida irreversible de algunos ecosistemas.

La Figura siguiente ilustra los peligros crecientes en función del aumento de temperatura (lo que el IPCC denomina Reasons for Concern-RFC: razones para preocuparse), destacando que existen múltiples evidencias de que desde su último Informe Global (el AR5, de 2013-2015) los niveles de riesgo evaluados han aumentado, con una probabilidad alta, para cuatro de los cinco ‘Motivos de Preocupación’ (RFC), reiterando el aumento de esos niveles de riesgo que ya se había producido anteriormente desde sus primeras aproximaciones de 2001.

Es importante apreciar en la Figura que ya se había alcanzado el incremento de temperaturas de 1ºC (2006-2015), que en España se estima de 1,4ºC. Que hay sistemas para los que los 1,5ºC de calentamiento pueden tener consecuencias muy negativas y, en algunos casos irreversibles, y que, como acabamos de citar, España, como media, parece situarse muy cerca de esta cifra.

El Informe, como en casos anteriores muestra una actitud positiva, destacando:

  1. Que es posible limitar el calentamiento global a 1,5ºC dentro de las leyes de la química y la física, pero hacerlo requiere cambios drásticos y urgentes. El informe incluye las vías disponibles para limitar el calentamiento a dicho 1,5ºC, qué se necesitaría para alcanzarlos y cuáles podrían ser las consecuencias.
  2. Algunos de los tipos de acciones que se necesitarían para limitar el calentamiento global a 1,5ºC ya están en marcha, pero tendría que acelerarse su implantación y generalizarse a países que no están cumpliendo con los compromisos asumidos en los Acuerdos de París, algunos de los cuales tienen una responsabilidad destacada en el global de las emisiones asociadas al calentamiento.
  3. Las políticas y acciones que se requerirían son urgentes e integradas, promoviendo, entre otros aspectos, planes de ordenación territorial, ambiental y urbana que permitieran transiciones en el uso del territorio, en la energía, industria, edificios, transporte, agua y recursos naturales que avanzaran, tanto hacia la adaptación y la resiliencia como hacia la mitigación, con políticas específicas de reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) globales causadas por la sociedad: del 45 por ciento con respecto a los niveles de 2010 para 2030, y del 100% (alcanzando el ‘cero neto’) alrededor de 2050, lo que significa que cualquier emisión de CO2 debería ser equilibrada con actuaciones de eliminación (captura de CO2 u otras alternativas) de la misma magnitud.
  4. Si se permite que la temperatura global exceda temporalmente o “sobrepase” los 1,5ºC de calentamiento, sólo con técnicas de eliminación o secuestro del CO2 del aire podría devolverse la temperatura global a menos de 1.5ºC para 2100. Pero la efectividad de tales técnicas no está probada a gran escala y algunas pueden tener riesgos significativos para el desarrollo sostenible, señala el informe.
  5. Es importante limitar al máximo las emisiones para ganar tiempo en el irreversible proceso de calentamiento para incrementar la resiliencia de las personas, territorios y ecosistemas y que puedan adaptarse y permanecer por debajo de los umbrales de riesgo preocupantes.

Obviamente, los modelos utilizados para las previsiones asociadas a este Informe muestran cambios importantes de unas regiones a otras del planeta, tal y como se aprecia en la Figura siguiente del mismo:

En relación con el sistema hídrico, el Informe señala la probabilidad de incremento de las fuertes precipitaciones en varias regiones (confianza media), y la probabilidad de déficit por sequía y precipitación en algunas regiones (confianza media) con un calentamiento global de hasta 1,5°C en comparación con los niveles preindustriales. Si se supera esta cifra son probables temperaturas extremas en muchas regiones (confianza alta), incrementos en la frecuencia, intensidad y / o cantidad de fuertes precipitaciones en varias regiones (alta confianza) y un aumento de la intensidad o la frecuencia de las sequías en algunas regiones (media confianza).

Los riesgos asociados a sequías y precipitaciones extremas se prevén mayores con calentamiento global superior a 2°C en regiones del hemisferio norte de alta latitud y / o gran elevación, este de Asia y este de América del Norte (medio confianza). Se prevé que las precipitaciones intensas asociadas con ciclones tropicales sean mayores con calentamiento superior a los citados 2°C. Como consecuencia de las fuertes precipitaciones, la superficie terrestre global afectada por inundaciones se incrementará bajo este supuesto (confianza media).

Partiendo de estas consideraciones globales, en el próximo y último artículo sobre Guerras del Agua nos referiremos a los efectos previsibles en España de lo recogido de este Informe y tendremos en cuenta el Informe recién elaborado por la Subcomisión del Congreso de los Diputados sobre estas materias, y las propuestas presentadas por la Ministra para la Transición Ecológica Teresa Ribera en el último Consejo del Agua de días pasados.