LA IZQUIERDA INGENUA QUE SUEÑA CON UN GOBIERNO DE COALICIÓN

En ciertos medios de la izquierda se ha asentado la idea de que la mejor salida para España es la formación de un Gobierno de coalición formado por el PSOE y Unidas – Podemos. Adicionalmente, esos mismos medios de la izquierda reprochan a Pedro Sánchez (no a Iglesias Turrión) la responsabilidad de no formarlo. La intervención de Josep Ramoneda en la tertulia matinal de la SER del día 10 de septiembre es un ejemplo de esa aspiración.

El reproche al secretario general del PSOE parece injustificado porque conviene recordar que antes de votarse la investidura, en julio, el partido del Gobierno ofreció a Unidas – Podemos participar en un Gobierno de coalición con una Vicepresidencia y tres Ministerios. De forma desmañada, sólo en el último momento, Iglesias Turrión pareció aceptar la oferta si se le añadían las políticas activas de empleo. Sospechosa la petición cuando es sabido que, más allá de la distribución competencial, es un río de millones que la Administración reparte.

Volviendo a la querencia de cierta izquierda por el Gobierno de coalición, hay que apuntar cinco ideas que quizá ayuden a entender que no es la solución milagrosa hiic et nunc.

PRIMERO. Los Gobiernos de coalición necesitan apoyo parlamentario suficiente. Un Gobierno P.S.O.E. / Unidas – Podemos no tiene suficiente mayoría y necesitaría del apoyo adicional del P.N.V., del P.R.C. Y DE ESQUERRA REPUBLICANA. ¿Queremos que el Gobierno de la Nación dependa de Esquerra? Habrá catalanes de izquierda, de esos que aceptan el mal llamado “derecho a decidir” y que no ven a los indepes como enemigos, que aceptarían el apoyo de Esquerra pero a la larga, es muy peligroso para un Gobierno español. Dicho de otra manera, aquella izquierda que no rechaza el independentismo es la primera franja de la izquierda ingenua que acepta el Gobierno de coalición, aunque esté uncido al yugo de Esquerra.

SEGUNDO. Los Gobiernos de coalición necesitan una confianza mutua, confianza que no es ideológica sino personal. Podemos decir que los dirigentes de los partidos que forman la coalición han de tener la convicción de que compañeros de Gobierno no les apuñalarán a la salida del Consejo de Ministros. No es el caso de PSOE y Unidas – Podemos. Por el lado de Unidas – Podemos se han dicho tantas injurias del PSOE y del Presidente Sánchez que no cabe pensar que la desconfianza, cuando no el sentimiento de traición y de entrega al capitalismo, vayan a desaparecer porque Sánchez nombre varios miembros del Gobierno. Y por parte del PSOE han sido tantas las ofensas (rueda de prensa de enero de 2016 cuando Sánchez se estaba entrevistando con el Rey, votación en contra del candidato Sánchez en marzo de 2016 con el recuerdo a “los muertos enterrados en cal”, propuesta intempestiva y prematura de Iglesias Turrión la noche del 28 de abril de 2019, tono ofensivo en el debate de investidura de julio de 2019, etc.) que es difícil pensar en un Gobierno cómodo con militantes de Unidas – Podemos. Representantes de la izquierda ingenua (que abundan en las tertulias matinales de la SER) olvidan la dificultad de casar el agua y el fuego y no tienen en cuenta que un Gobierno así, donde los Ministros de Unidas – Podemos estarán teledirigidos desde fuera por Iglesias Turrión, sería una continua batalla ante la opinión, que es lo que más importa a Podemos.

TERCERO. Como se vio ya en la rueda de prensa de enero de 2016, Iglesias Turrión plantea a relación con el PSOE como un conflicto a muerte, donde uno tiene que vencer a otro. La visón del dirigente de Podemos ante el PSOE ha sido: 1) que el PSOE no gobierne; 2) si ha de gobernar, que gobierne con Iglesias Turrión, que sueña con verse mandando en una Vicepresidencia; 3) si no queda más remedio que gobierne el PSOE y no puede estar Iglesias Turrión, que al menos esté presente su consorte. Con este planteamiento, si Unidas – Podemos no entra en el Gobierno NO HABRÁ GOBIERNO. Con esta filosofía, Iglesias Turrión vive la situación como un pulso con Sánchez, al que quiere vencido y humillado. Pero esa visión de la política, propia de Clausewitz, no ha sido percibida por la izquierda ingenua que no se has parado a contemplar la desmesurada ambición de Iglesias Turrión.

CUARTO. Como ya señalé la semana pasada, las diferencias ideológicas son tan fuertes y la propuesta de Unidas – Podemos es tan sesgada en lo funcional (crear un Gobierno dentro del Gobierno), que es imposible entenderse con este partido.

QUINTO. Casi la mitad de los electores españoles vota a la derecha, por lo que no es malo tener en cuenta que este resultado electoral endiablado es el resultado deseado por los españoles. Tenemos un resultado bastante repartido y la petición ingenua de cierta izquierda para que se forme Gobierno de izquierda no tiene en cuenta que sería un Gobierno parlamentariamente muy justo. Y la izquierda ingenua que reprocha a Sánchez y al PSOE su negativa al Gobierno de coalición debería explicar porque los cuarenta y dos Diputados de Unidas – Podemos (algo más del diez por ciento de la Cámara) está legitimado para imponer un Gobierno de coalición al principal Grupo Parlamentario. ¿tiene más legitimidad moral la exigencia de Unidas – Podemos que la visión realista del PSOE?

Además de estas cinco ideas, querría añadir una reflexión final. Se ha hablado de financiación venezolana e iraní a Podemos, pero, si tenemos en cuenta que Ciudadanos posiblemente ha sido financiado por empresarios, especialmente catalanes, ¿alguien ha podido financiar a un partido cuya obra más importante ha sido impedir que el Gobierno socialista en 2016 y 2019?