LA COMISIÓN EUROPEA DECIDE NO MULTAR A ESPAÑA Y PORTUGAL POR DÉFICIT EXCESIVO

LA COMISIÓN EUROPEA DECIDE NO MULTAR A ESPAÑA Y PORTUGAL POR DÉFICIT EXCESIVO

domenec290716

El 27 de julio de 2016 la Comisión Europea anunció que propondría al Consejo de la Unión Europea cancelar las multas a España y Portugal en el marco del procedimiento de déficit excesivo y equivalentes al 0,2 por ciento del Producto Interior Bruto[1].

La Comisión ha considerado que la reducción de los déficits a lo largo de los últimos ejercicios es considerable, al tiempo que acepta las exposiciones razonadas de los dos gobiernos ibéricos respecto de su compromiso con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y las persistentes dificultades económicas.

Pero lo cierto es que, como señalaba en esta misma columna[2], en el caso español el incumplimiento clamoroso del objetivo de déficit público acordado para 2016 no se debe ni a la coyuntura económica internacional ni a acontecimientos imprevistos, sino a la errónea política fiscal y a la rebaja impositiva en pleno año electoral.

Con todo, la Comisión acierta al no activar la vía de las sanciones económicas ya que el momento político que vive Europa desaconseja trasladar la impresión de que lo único que preocupa a la Unión Europea, en un contexto de alto desempleo, crisis de gestión de los flujos de refugiados, probable salida del Reino Unido, etc., es la estricta observancia de la estabilidad presupuestaria.

Asimismo, se retrasa hasta el 2018 la rebaja del déficit público de España, lo que es muy razonable para no perjudicar una tasa de crecimiento económico excesivamente dependiente de unas condiciones exteriores favorables (euro y materias primas baratas, fundamentalmente).

Eso sí, se mantiene por ahora la propuesta de suspender la ejecución de una parte de los fondos estructurales en 2017, decisión que se revisará en otoño.

Entretanto, el conjunto de la zona euro sigue mostrando un débil crecimiento, pero el Consejo sigue sin apostar por una decidida política fiscal expansiva en los países con más margen de maniobra, como Alemania.

Seguirá por tanto recayendo sobre las espaldas del Banco Central Europeo la responsabilidad de impulsar el crecimiento, quizás mediante la transferencia directa de recursos financieros a las familias, para así impulsar el consumo privado, dados los problemas de transmisión de la política monetaria a través del circuito bancario.

[1]Véase http://www.consilium.europa.eu/en/press/press-releases/2016/07/12-portugal-spain-excessive-deficit/

[2]Véasehttp://www.fundacionsistema.com/la-multa-a-espana-por-incumplimiento-del-deficit-publico/