JOSEPH STIGLITZ EN EL PARLAMENTO EUROPEO

JOSEPH STIGLITZ EN EL PARLAMENTO EUROPEO

El día 16 de noviembre de 2016 a las 9.45 horas, Joseph Stiglitz, premio nobel de Economía y crítico de la globalización de corte neoliberal y de las políticas de ajuste fiscal a ultranza, compareció ante la reunión plenaria del Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, para presentar sus propuestas con respecto a la lucha contra los paraísos fiscales, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y el futuro de la zona euro. El autor de estas líneas tuvo la oportunidad de estar presente en esta conferencia, a la que siguió un animado debate en el que participaron un buen número de diputados.

El profesor Stiglitz presentó en primer lugar las conclusiones de su informe sobre los paraísos fiscales, señalando que los Estados no han perseguido con la misma energía este tipo de jurisdicciones a efectos de la evasión y la elusión fiscal, que respecto de la financiación del terrorismo, la cual se ha puesto al descubierto de manera más efectiva.

En este sentido, el economista recordó que aunque un gran acuerdo internacional para la eliminación definitiva de los paraísos fiscales es bienvenido, incluyendo el trabajo que ha venido realizando la OCDE, tanto los Estados Unidos como la Unión Europea disponen de la fuerza política, económica y comercial suficiente para lograr su desaparición aplicando una presión adecuada. Con la elección de Donald Trump, conocido elusor fiscal, como presidente de la república norteamericana, solo queda esperar que Europa sea capaz de reaccionar con energía ante la lacra de las jurisdicciones no cooperativas.

Asimismo, Stiglitz criticó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, ya que las cifras tope del 3% de déficit público, y del 60% de deuda pública, son arbitrarias y no responden a ningún análisis económico teórico o empírico, al igual que el objetivo del 2% de inflación.

Casualmente esta crítica a las políticas de ajuste fiscal a ultranza coincidió con el anuncio, el mismo día, por parte de la Comisión Europea, de que no se propondría la suspensión de los fondos estructurales y de cohesión a España y Portugal por causa del déficit excesivo, y que en cambio se pedía a los Estados miembros con superávits en la cuenta corriente y posiciones fiscales saneadas que procedieran a aumentar el gasto y la inversión públicos por valor de 50.000 millones de euros, con la finalidad de hacer más expansiva la política fiscal europea, en línea también de lo reclamado por el Banco Central Europeo.

Se trata desde luego de una señal positiva respecto del cambio del paradigma económico en la Comisión Europea, pero no basta con pedir a países como Alemania y Holanda que gasten más. La Unión Europea puede financiar una expansión fiscal a través de inversiones mediante una gran emisión de bonos a largo plazo, aprovechando los tipos de interés negativos.

Por último, Stiglitz recordó que al momento de diseñar el euro faltó acompañarlo de un seguro europeo de depósitos y de la mutualización de una parte de la deuda, lo que ha contribuido a aumentar la divergencia entre las economías del Sur y del Norte, además de obligar a determinadas políticas de ajuste para recuperar competitividad en la periferia. Por eso propone o bien completar la construcción del euro, o bien permitir la salida de algunos países para que puedan recuperar el control sobre el tipo de cambio.

Desde una perspectiva europeísta, federalista y socialista, solo cabe plantearse el primer camino, bloqueado por ahora por la intransigencia del Grupo del Partido Popular Europeo, literalmente secuestrado por la derecha alemana.