INDEPENDENCIOLOGÍA

Independenciologia: Ciencia que estudia la independencia de Cataluña.

Naturalmente, ni el modismo, ni su definición, están todavía en el DRAE. Ni siquiera en Wikipedia. Se trata solo de una propuesta a ambos organismos para su inclusión en los mismos.

Trata, el nuevo modismo, de denominar un conjunto de conocimientos necesarios para entender lo que está pasando en las relaciones entre las clases políticas catalana, representada en el Govern y el Parlament de la Generalitat de Cataluña, y española, a través del Gobierno de España y las Cortes Generales.

Pero, conviene avisar de la complejidad de esta nueva ciencia, por lo que, lo que sigue es, nada más que introductorio a la misma. Lo primero que hay que decir es que, en este campo, nada es lo que parece y, por ello, las proclamaciones no proclamadas y las respuestas sin respuesta son interpretadas con obvia dificultad por las partes concernidas, las dos, en todos los casos.

Más dificultad ofrece el hecho de que, en cualquier momento puede surgir un acontecimiento sorprendente. Por lo menos aparentemente sorprendente para una de las partes. Como, por ejemplo, la emigración de la banca catalana hacia el calor del Banco Central Europeo, que pareció ser inesperado para el Vicepresidente del Govern, hombre, por otra parte, ilustrado. O los hitos del process que, al parecer, no supo prever la Vicepresidenta del Gobierno de España cuyo, también, alto nivel de ilustración no la sirvió para neutralizar en su dedicación a Cataluña de los últimos meses.

En segundo lugar, y muy relacionado con esas dosis de incertidumbre de lo que está pasando, está el hecho de su interpretación. El multi-acto del 1 de octubre, por ejemplo, fue calificado por unos de referéndum, por otros de manifestación y, por alguno, de picnic. El del 10 de octubre, de decepción por unos y de disparate por otros, pero, y aquí sí parece que hay unanimidad, por nadie de proclamación de la independencia.

Y, sin embargo, aparece otra característica que debe englobar el nuevo modismo: las contradicciones que genera si se trata de analizar con otros instrumentos como la lógica cartesiana. Por citar algún ejemplo: mientras que la proclamación no proclamada del 10 de octubre no fue interpretada como suficiente por los sectores más independentistas, lo que explica su decepción, sí ha sido considerada como sediciosa por muchos sectores en España, lo que justifica la demanda de reacciones. Y, eso, que estaría pseudo-legitimada por unas normas consideradas ilegales por el Tribunal Constitucional, lo que configura otro ejemplo de contradicción o, a lo mejor, un sub-ejemplo del ejemplo.

Otro caso lo tendríamos en la relación epistolar entre los máximos dirigentes de España y Cataluña, cuyo contenido abre, también, fisuras en los grupos políticos, y sociales, agrupados a uno y otro lado. Ha sido muy evidente la contradicción de que la primera carta de Rajoy a Puigdemont haya suscitado más apoyos por parte del líder de la oposición que del partido con el que el partido de Gobierno mantiene un acuerdo político. O, al menos, eso parecía en la sesión parlamentaria en que se dio cuenta de dicha carta. Pero, hay que volver a repetir que estamos solo hablando de apariencias.

Por otra parte, a pesar de no usarse, todavía, el término de independenciología, hay ya multitud de independenciólogos, lo que significa que lo son avant la lettre. No es difícil encontrarse, en cualquiera de los medios de comunicación usuales, prensa, radio, televisión, digitales y redes sociales, a auténticos expertos en la independencia de Cataluña que interpretan los acontecimientos, prevén futuras situaciones y aconsejan a las autoridades lo que hay que hacer.

De esos nuevos expertos, convendría destacar a dos subespecies como las más influyentes: los del mester de memería (no lo busquen, tampoco está en el DRAE) y, obviamente, los que están más cercanos a los que tiene que tomar decisiones. Los primeros, además de influir en un incremento espectacular en el tráfico de whatsapps, tweets y demás tipos de multi-mensajes sociales, colaboran a nuestro solaz con tan ingeniosos mensajes reproducidos hasta el infinito en nuestros sufridos smartphones, que no paran de recibir el mismo meme desde distintos orígenes interconectados en red.

Pero, si no es usted de los que disfrutan con esos rasgos de ingenio, imagínense lo que debe ser para Rajoy y Puigdemont, entre otros, recibir los consejos de esos expertos radicados en sus cercanías. Porque ellos, Rajoy y Puigdemont, no reciben whatsapps, sino presiones y, dado lo precario de sus respectivos apoyos parlamentarios, no pueden desconectar sus escuchas. Cuando se habla del peso de la púrpura, se deben de referir a cosas como esta.

Por último, y a pesar de que haya quien no se tome en serio las líneas anteriores e, incluso, se moleste por ello, deben ser interpretadas como una colaboración lingüística al tema. Por si acaso, me pondré la venda de la disculpa antes de que se produzca la herida del reproche.

Ustedes disculpen.