Rafael Simancas

HAY QUE INTENTARLO

tezanos101215

Cada vez resulta más evidente que Rajoy no podrá sumar apoyos suficientes para su investidura. El PP se ha quedado muy solo, porque ha hecho demasiado daño a los españoles durante los cuatro últimos años. La iniciativa aún es del primer partido en votos, pero cuando tenga que reconocer su fracaso, se abrirán dos opciones tan solo: o se intenta un acuerdo para un Gobierno alternativo en clave progresista, o vamos a unas nuevas elecciones generales.

La conformación de un Gobierno progresista alternativo será muy difícil, porque las fuerzas llamadas a hacerlo realidad son muy diversas en su origen, en su ideario, en sus objetivos y en sus estrategias. Y porque la aritmética de la representación parlamentaria no apunta precisamente a una suma estable.

Ahora bien, sería inaceptable que se llegara a la última opción, las elecciones repetidas, sin haberlo intentado a fondo. Sería inaceptable repetir elecciones por la resignación o el cálculo partidista de quienes han sido mandatados por la ciudadanía para procurar un cambio progresista en el Gobierno que regirá los destinos del país durante los próximos años.

Hay que intentarlo por exigencia democrática, porque los representantes electos no tenemos derecho a ignorar la voluntad de los electores, por complejo que sea el escenario que han establecido con su voto soberano. Hay que intentarlo por respeto al procedimiento parlamentario, porque las opciones para la formación de un Gobierno no han de limitarse a la iniciativa del grupo que ha obtenido más votos. Hay otras opciones, y tienen que explorarse mediante un intento honesto de diálogo y de entendimiento.

Y hay que intentarlo por interés de la mayoría. Más del 70% de los españoles han votado contra la continuidad de las políticas de Rajoy y del PP. Es cierto que en ese 70% hay propósitos y posiciones heterogéneas, pero esto no obsta para buscar análisis compartidos y plataformas para el acuerdo por el bien común.

Ya puede constatarse una mayoría clara a favor de derogar la reforma laboral del PP y recuperar derechos para los trabajadores. Hay una mayoría para derogar la ley Wert y procurar un pacto por una educación con calidad y con equidad. Hay una mayoría clara para derogar la ley mordaza, abrir las instituciones a la participación y cerrar las instituciones a la corrupción. ¿Por qué no hacer efectiva esta mayoría en un programa de Gobierno?

Existen precedentes interesantes para este esfuerzo. En Portugal, en muchas Comunidades Autónomas españolas y en miles de Ayuntamientos. ¿Es fácil? No, es difícil. Pero, ¿desde cuándo la izquierda renuncia a transformar la realidad porque resulta difícil gobernar? Mucho más difícil será la vida para la mayoría de los españoles si la derecha sigue gobernando en interés de unos pocos, por renuncia, por incapacidad o por incomparecencia de las fuerzas del cambio progresista.

En su momento, corresponderá al PSOE, como primera fuerza del cambio, tomar la iniciativa de convocar al diálogo para intentar la formación de un Gobierno alternativo. Y habrá de hacerlo a partir de las ocho grandes reformas que estableció su Comité Federal el pasado día 28 de diciembre: la recuperación justa con buenos empleos, el pacto educativo, la defensa del Estado de Bienestar, la sostenibilidad de las pensiones, la agenda para la regeneración democrática, el pacto contra la violencia de género, la reforma constitucional y el compromiso por la integración europea.

Se trata de una agenda de interés general sobre la que pueden fraguarse grandes acuerdos. No sería razonable, desde luego, que se frustrara el entendimiento mediante condiciones de imposible asunción, por su contradicción evidente con la voluntad y el interés de las mayorías. Se puede tratar y se puede acordar la revisión del modelo territorial vigente, incluida la reforma constitucional, pero no es aceptable abrir la puerta a la ruptura del Estado que asegura los derechos y las libertades de todos los españoles, especialmente de los más vulnerables.

¡Claro que será muy difícil! ¡Y claro que hay que intentarlo!