EURIBOR BAJO CERO: ¿TIENE SENTIDO?

somoza100216

Hace ya un año que nos sorprendíamos cuando los tipos de interés de la deuda de determinados países considerados seguros (Alemania, Suiza, Dinamarca) se situaba por debajo del 0%. Algunos meses después son ya diez países de la zona euro los que han logrado financiarse con tipos negativos en los tramos cortos. España y Portugal entre ellos, pero Alemania incluso hasta en la deuda con vencimiento a dos años, cobra por los fondos que capta. Ahora le toca al euríbor 12 meses que el viernes de la semana pasada arrojó tasas negativas por primera vez.

Recordemos que el euríbor es la tasa “teórica” a la que los bancos europeos están dispuestos a prestarse entre sí. Pongo las comillas porque no deja de ser un indicador sintético, es decir, construido a partir de la información suministrada por la Federación Bancaria Europea para las operaciones de depósitos en euros a plazo de un año, calculado a partir del ofertado por una muestra de bancos (en España los bancos BBVA, Santander, Cecabank y Caixabank).Por tanto, no está reflejando operaciones ciertas de todos los bancos, sino que se trata de una pregunta retórica a un determinado grupo de bancos de la eurozona.

En los últimos años este cálculo ha sido muy controvertido por dos razones:

  • Durante la fase más dura de la crisis este mercado prácticamente desapareció. Ningún banco se fiaba de la solidez del resto, así que no se cruzaban operaciones, o estas se realizaban con volúmenes relativamente reducidos y a precios (tipo de interés) que reflejaban un funcionamiento “anormal” del mercado.
  • Se han constatado manipulaciones de este índice. En diciembre de 2013 la Comisión Europea aplicó una multa de 1.712,5 millones de euros a seis entidades financieras (Deutsche Bank, Société Générale, RBS, JP Morgan, Citigroup y RP Martin). Otras dos, UBS y Barclays, no fueron multadas por ser las que avisaron de esta maquinación.

Pues, en la actualidad, los bancos europeos están dispuestos a prestarse dinero entre sí al -0,005% (dato del 8 de febrero). ¿Tiene esto sentido? Pues debe tenerlo porque la verdad es que está ocurriendo. Es de hecho una “prima de seguridad”, y si la inflación está por debajo de este nivel, en términos reales la rentabilidad sería positiva.

¿Por qué ha pasado esto?

Las medidas de estímulo monetario del BCE tienen como uno de los objetivos principales animar la concesión de préstamos a familias y empresas. Una de las medidas es bajar el interés de referencia para sus operaciones de crédito (actualmente al 0,05%) y penalizar el dinero depositado por los bancos con exceso de liquidez en sus cuentas (desde diciembre es el -0,3%). Los bancos con exceso de liquidez pierden menos dinero si prestan a otras entidades y aunque este precio del -0,3% es una referencia, no es lógico que el euríbor se acerque al mismo, dado que hay que tener en cuenta el riesgo de crédito o de contraparte.

¿Por qué es tan importante?

El Euribor 12 meses es uno de los ocho euríbor que existen, pero la revisión de las hipotecas (en España, más del 90% de las hipotecas son a tipo variable) se hace con la media mensual de este interés interbancario y en las circunstancias actuales provoca rebajas en las cuotas a pagar. Más de nueve millones de préstamos (seis millones de ellos para primera residencia) se están beneficiando de la trayectoria de reducción que viene definiendo desde hace varios años. La media de los ocho primeros días de febrero es del 0,002% y si se mantiene la tendencia, febrero acabaría con una media mensual negativa.

¿Esto significa que los bancos van a devolver dinero?

No en términos efectivos, porque la mayor parte de la cuota a pagar corresponde a la devolución del principal préstamo (amortización) mientras que parte es el pago de intereses. Esta es la parte que pudiera llegar a ser negativa, pero solo cuando el diferencial que aplica el banco fuera inferior a la tasa negativa del Euribor. Fue entre los años 2007 y 2008 cuando este diferencial fue el menor (en torno al 0,2%). No es probable que el euríbor maya mucho más allá de niveles parecidos a los actuales e incluso impensable que pudiera situarse en un niveltan deprimido que el tipo efectivo fuera negativo. El presidente de la patronal bancaria de España ha dicho que esta situación “no es sana, ni sostenible ni razonable”, incluso la ha calificado de contradictoria. A lo primero solo puedo decir que totalmente de acuerdo. Pero si la expresión de contradictoria quiere decir que la banca considera que la aplicación de un tipo de interés negativo es una posibilidad que no está clara, no puedo más que manifestar mi desacuerdo, que entiendo que tendría respaldo judicial, en su caso. No obstante, como ya he dicho, es una posibilidad que considero “finanzas ficción” por cuanto un euribor tan negativo estaría descontando tal debacle económica que soy incapaz en estos momentos de anticipar la función de reacción de las autoridades y de la generalidad de los agentes económicos.Por otra parte, este escenario tiene los días contados dado que actualmente se trabaja en la aplicación del sustituto del euríbor, el conocido como euríbor plus, que podría entrar en vigor a principios del verano y que reflejaría operaciones del mercado real y no estimaciones.

¡Qué bien!, ¿no?

Uff. Pues no. Lo que se me ocurre es la famosa frase “lo que no puede ser no puede ser y además es imposible” atribuida al torero Guerrita pero que parece que realmente es de Charles Maurice de Talleyrand (gracias, San Google). Como he dicho más arriba, todo esto deriva principalmente de las actuaciones del BCE destinadas a situar la tasa de inflación más cerca del 2% que del 0% actual. Y la deflación es perjudicial para los que deben (debemos) ya que el valor real de las deudas (es decir, ajustadas por la inflación), crece y no decrece con el paso del tiempo. Y además también perjudica a los que ahorran y a los que tienen proyectos de inversión en el sector real, porque verían como se retrasan las decisiones de consumo.

Pero además es una situación muy negativa para la banca, ya que si el margen financiero no solo es que sea estrecho sino negativo (es decir, pagan por captar y pagan por prestar), no podrían realizar la función económica que se les atribuye, de canalización de posiciones ahorradoras e inversores. La sociedad europea, y la española más si cabe, está altamente bancarizada, por lo que, como se vio en los años más difíciles de la última recesión, el desempeño eficiente por parte del sistema bancario es condición necesaria para que funcione la economía.