ESPERANZA AGUIRRE: TODO ES COMO PARECE

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La debilidad de nuestras instituciones, entre ellas la justicia, y el lamentable funcionamiento de algunos medios de comunicación donde prima más la cuenta de resultados y el poder que la información, se pueden observar con toda crudeza en los casos de corrupción del PP de Valencia y de Madrid que ahora afloran, pero que se empezaron a denunciar en la década pasada sin mucho éxito de audiencia.

Durante años, las mayorías absolutas del PP en la Comunidad de Madrid y en la Comunidad de Valencia, crearon un entramado clientelar y corrupto donde, por una parte, todo era posible; y por otra se expulsaba y silenciaba a todo aquel que no estuviera de acuerdo o denunciara estas prácticas,fuera persona física, jurídica o los propios grupos parlamentarios de la oposición cuando denunciaban , un día sí y otro también, los abusos y corruptelas que ahora todos parecen por fin ver y condenar, cuando antes o no querían ver o simplemente silenciaban al no publicar las denuncias. No es baladí, que por ejemplo en la Comunidad de Madrid, bajo los gobiernos del PP y hasta 2015 se gastaran más de 1.323 millones de euros en propaganda.

Y en estas, cuando han registrado por enésima vez la sede del PP, en este caso de Madrid, nuevamente Esperanza Aguirre pretende salir airosa con una nueva dimisión a medias. Pero ya no cuela, entre otras cosas, porque el poder ahora lo tienen otros, y ya se sabe lo descarnados que se vuelven los antiguos aliados cuando es en otros lugares donde pueden encontrar la recompensa.

Todo es como parece. Sí, todo es como parece. Entonces: ¿por qué no se actuó antes? ¿Por qué y quien lo ha permitido? ¿Cumplieron con su labor de fiscalización los grupos parlamentarios y los medios de comunicación? ¿Actuó correctamente la justicia? ¿Por qué se ha llegado hasta aquí? ¿Es cierta esta sensación de impunidad? De la respuesta a estas preguntas, y de la urgencia de la implantación de conductas éticas en todos los niveles sociales, depende el futuro de nuestra convivencia democrática.

Pero mientras se actúa, y se da respuestas a las preguntas anteriores, quiero reproducir un artículo que publiqué en Sistema Digital, el 30 de octubre de 2014. Es esclarecedor de un modus operandi que Esperanza Aguirre cree que le sigue funcionando hoy, porque le funcionó antes. No entiende que la sociedad española ha cambiado

Las mentiras de Esperanza Aguirre sobre la corrupción

“La principal medida para mejorar la calidad de la democracia en esta Comunidad es tener un gobierno decente, que hoy no tenemos. Frente a eso, los madrileños quieren políticos honrados. Y no quieren un Gobierno del PP con corruptos y encubridores, que les quitan su dinero y sus derechos.” De esta manera, comenzaba una de las intervenciones que durante los últimos años he realizado en la Asamblea de Madrid como diputado socialista. Y la traigo a colación para poner en evidencia una de las falsedades que Esperanza Aguirre siempre utiliza cuando salta a la opinión pública un nuevo escándalo de corrupción que le afecta: ella nunca es responsable, ella nunca sabe nada.

La cosa viene de lejos, desde el mismo momento de su acceso al poder en 2003, y se ha ido pudriendo e institucionalizando con el tiempo. En este momento, resulta interesante releer artículos publicados hace años en la revista Temas como:

  • “La corrupción en las administraciones locales” (01/2008), donde se podía leer que “la política definida como del ‘todo urbanizable’, modelo impulsado por el PP ha tenido y tiene muy negativas consecuencias, al conformar un modelo urbanístico irracional, que posibilita más corrupción…”.
  • “Falsa democracia, de espías y ladrones” (03/2009) donde se señalaba que “en el caso del espionaje en Madrid se han vulnerado derechos y se debe aclarar qué personas han hecho estos seguimientos, quiénes los encargaron, quiénes les pagaron, de dónde salió ese dinero, para qué querían esas informaciones y qué pretendían con ellas”.
  • El PP en el caso Gürtel: silencio vergonzante versus responsabilidades políticas y dimisión” (05/2010), donde escribía que “Esperanza Aguirre es responsable de la magnitud y gravedad de los hechos que comporta la trama Gürtel en Madrid, donde es sinónimo de una corrupción transversal que afecta a toda la acción del Gobierno Autonómico y debería asumir su responsabilidad política”.

Ante el último caso de corrupción que afecta a Esperanza Aguirre, la operación Púnica ( Bueno, el último por ahora, porque estoy seguro que saldrán más), resulta sonrojante escuchar, a la responsable de llegar a esta podredumbre, que se siente “abochornada”, pide perdón y dice con su habitual desparpajo: “Tenemos que luchar para volver a ser un partido limpio”.

Pues bien, hay que desmontar las falsedades de quién a día de hoy sigue siendo la Presidenta del PP madrileño. Algo que el PP nacional tendría que haber solucionado hace tiempo por los escándalos de corrupción que asolan Madrid, sino fuera porque ellos están en parecida situación con los “Luis aguanta”, o “Paco, estamos contigo”.

Primera falsedad de Esperanza Aguirre. En su rueda de prensa declaró que “hace ya más de tres años que perdí la confianza” en Granados. Y acto seguido afirmó que “en ningún momento” tuvo sospecha alguna de que éste podía haber aprovechado sus cargos públicos para lucrarse indebidamente: “Si la hubiera tenido lo habría puesto en manos de la justicia, como he hecho siempre e hice en el caso Gürtel”. Pues, Esperanza Aguirre miente. Por qué, si no tenía sospechas sobre Granados y siendo Presidenta de la Comunidad de Madrid, impidió al Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Madrid, escrito con fecha 26 de febrero de 2009, acceder a la declaración de Actividades, de Bienes y Derechos y las Declaraciones de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas y sobre el Patrimonio de este señor que estaba en su gobierno y era secretario general del PP de Madrid. Primera verdad: Esperanza Aguirre tapó a Granados y al resto.

Segunda falsedad de Esperanza Aguirre. En su rueda de prensa declaró que “Los ciudadanos están hartos del espectáculo de corrupción que vemos todos los días, y yo también estoy harta”. A continuación, se mostraba completamente dispuesta a “colaborar con la justicia para esclarecer” el caso en la medida que le sea posible. En este sentido, es verdad que los ciudadanos están hartos, pero la pregunta es cómo va a colaborar Esperanza Aguirre en este caso si ha protegido a Granados hasta el final, es decir, hasta que el lunes le detuvieron. Sí, digo hasta el final, porque el Partido Popular que ella preside impidió, ante los escritos del Grupo Socialista de fecha 19 de febrero de 2014 con RGEP 2061, 28 de febrero con RGEP 2571 y 2573, y sobre todo con fecha 11 de abril de 2014, tener acceso a las declaraciones de Actividades, de Bienes y Derechos y las Declaraciones de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas y sobre el Patrimonio de D. Francisco Granados Lerena, efectuadas como Alto Cargo y como Diputado, cuando ya se había descubierto que tenía cuentas en Suiza. Segunda verdad: siendo público que Granados tenía cuentas en Suiza el PP de Esperanza Aguirre siguió protegiendo a Granados hasta el lunes que le detienen, y votó en la Asamblea de Madrid en contra de que pudiéramos ver sus declaraciones el día 16 de octubre de 2014, doce días antes de la detención. Por cierto, el viernes pasado, 24 de octubre de 2014, el Grupo Parlamentario Socialista volvió a pedir toda la información: ¿Qué hará el PP el próximo lunes?

De momento, y ante esta situación, parece oportuno, para que los ciudadanos vean que todos los políticos no somos iguales, reproducir otro fragmento de una intervención del PSOE en la Asamblea de Madrid que hice hace meses:

“Ni sus intervenciones parlamentarias, ni sus mentiras, ni sus cortinas de humo pueden esconder lo que cada día más madrileños saben, que El PP de Esperanza Aguirre y González ha saqueado las arcas de la comunidad de Madrid con un sistema de funcionamiento institucionalizado creado para ello desde que accedieron al gobierno

Mentir en el parlamento, pleno tras pleno, para intentar tapar la corrupción, el abuso de poder, el clientelismo, la ocupación partidista de las instituciones, las cuentas en suiza, el ático, los sobresueldos de algunos diputados, la financiación ilegal del PP madrileño, los espías y las miserias de ese gobierno en descomposición, ya no cuela y es muy grave porque sitúa a esta comunidad en los niveles más bajos de calidad democrática.

Tampoco es tolerable amordazar este Parlamento para que la oposición no pueda fiscalizar y controlar al gobierno. Se han negado sistemáticamente a mejorar la calidad democrática en esta comunidad y en este Parlamento, votando NO a más de 100 iniciativas de los grupos de la oposición.

Han preferido el fango de la corrupción, su amparo, el engaño a los ciudadanos y entorpecer la labor de la justicia, en lugar de combatir abiertamente la corrupción. Una lástima para esta comunidad, porque los madrileños se merecen un gobierno decente que ahora no tienen, pero tendrán el año que viene”.

Como decía Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. A algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Ha llegado la hora de asumir responsabilidades. Ha llegado la hora del cambio de gobierno en Madrid