¿ELECTORALISMO? BENDITO ELECTORALISMO QUE…

En democracia es un problema confundir una campaña electoral con un lodazal o con una subasta, en la que intentar engañar a los ciudadanos. Pero las complicaciones y la crispación aumentan, cuando quien lo hace es el principal partido de la oposición, es decir, el PP. Y cuando decide tensionar la sociedad, antes que explicar sus posibles soluciones para España. Hacer que la gente viva mejor, y que haya más igualdad en España no es electoralismo, es dignidad y bienestar para todos.

En estas estamos, cuando la Presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, decía recientemente que «ningún Gobierno, ni municipal ni autónomo, puede ir dopado a unas elecciones». Al escuchar la frase, pensé que por fin el PP, después de estar enfangado durante décadas en escándalos de corrupción, hacía un ejercicio de autocrítica. Y más, viniendo de una persona que ha estado en las más altas esferas de poder en esa organización.

Pero no estaba en modo campaña electoral y lo que pretendía era criticar al gobierno del PSOE por hacer precisamente lo que tiene que hacer un gobierno, que es gobernar para aumentar el bienestar de los ciudadanos. Algo, que no hizo ni el PP ni Ana Pastor, cuando estaba en el Consejo de Ministros y en el Parlamento de Presidenta, porque a lo que se dedicaron fue a imponer una austeridad suicida y unos enormes recortes de derechos y servicios públicos en España, que trajeron como consecuencia mucho sufrimiento a millones de españoles.

Estoy de acuerdo con Ana Pastor, cuando dice que “en política, como en la vida, las normas son claras, y en algo tan serio, como es no interferir con el poder que te han otorgado los ciudadanos, no puedes jugar con ventaja». Pero entonces, habría que preguntar a la Presidenta del Congreso que ha hecho durante su mandato, y especialmente tras la moción de censura, porque más que Presidenta del Parlamento ha sido un peón al servicio del PP.

Sí, peón, en el significado de la quinta acepción del diccionario que se refiere a la “persona que actúa subordinada a los proyectos e intereses de otra”. En este caso, a los intereses del PP en lugar de ser la tercera institución del Estado.

Digo esto, porque sería bueno, y necesario, que Ana Pastor explicara porqué desde la mesa del Congreso, retorciendo las normas, ella, el PP y Ciudadanos han bloqueado, con artimañas como ampliar constantemente los plazos de enmiendas, la tramitación de la ley de la eutanasia, la derogación de la ley mordaza, la derogación de la reforma laboral, la modificación del voto rogado para que participen los españoles que viven en el extranjero, la ley de igualdad laboral, la ley sobre bebés robados, las prácticas académicas universitarias externas, la pobreza energética, la protección a los desempleados, la sostenibilidad del sistema de pensiones… Ana Pastor, el PP y Ciudadanos deben explicar porque bloquearon, y quieren seguir bloqueando, el bienestar de los españoles por su miope interés partidista.

Desgraciadamente, el PP va a continuar en su camino de la crispación, junto a Ciudadanos y Vox. Y en él, ahora han decidido acusar al Presidente del Gobierno de electoralismo y anunciar que van a recurrir, a la Junta Electoral, los decretos del gobierno socialista. Es su decisión y creen que les irá bien cuando la hacen. Pero, ¿Qué es lo que están recurriendo?

Pues simple y llanamente, el aumento de bienestar para los españoles que más sufrieron la crisis, que no son ni Casado ni Pastor, ni Rivera. ¿Llaman electoralismo a beneficiar a los españoles? Bendito electoralismo. Pero, ¿por qué no lo hicieron ellos cuando gobernaron? Porque gobernaron para las élites y no para el ciudadano normal de la calle.

Ante tanto exabrupto, es preciso que los ciudadanos seamos activos, y digamos con educación, pero con firmeza, lo que pensamos.

¿Beneficia a los ciudadanos ampliar la prórroga obligatoria del contrato de alquiler de tres a cinco años? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos impulsar la oferta de viviendas en alquiler asequible mediante medidas para favorecer la información y la transparencia en el mercado del alquiler, así como las políticas de vivienda o fiscales? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos mejorar la coordinación con los servicios sociales para proteger al desahuciado en los supuestos de vulnerabilidad? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos ampliar los permisos por nacimiento y cuidado del menor hasta 16 semanas? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos reformar el Estatuto de los trabajadores para reforzar la igualdad de remuneración entre hombres y mujeres, y evitar la  discriminación? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos la recuperación de la financiación de las cuotas del convenio especial de los cuidadores no profesionales de las personas en situación de dependencia a cargo de la Administración General del Estado? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

¿Beneficia a los ciudadanos que Gobierno y sindicatos hayan firmado mejoras salariales para el personal laboral de la administración, con un sueldo mínimo de 1.136 euros? Sí. Pues bendito electoralismo que mejora la vida de la gente.

Podría seguir. Pero lo importante, es que mejorar la vida de la gente es la obligación de cualquier gobierno. Y el gobierno del PSOE lo está haciendo, porque una España con más igualdad, es una España mejor para todos.