EL REY RECIBE

Eduardo Mendoza, Seix Barral, Barcelona, 2018

Los recuerdos forman parte de nuestra vida y construyen nuestro ser. Cómo somos, cómo transitamos y cómo nos proyectamos hacia el futuro son fruto de la cotidianeidad y de la huella que deja en nosotros el pasado. Los recuerdos nos instalan en la alegría, en los sueños, en la nostalgia, en la zozobra…, en el paso irremediable del tiempo que, sin tregua y pausa, nos traspone desde el principio hacia el fin.

El rey recibe de Eduardo Mendoza es un libro escrito con la maestría narrativa y exquisitez estilística propias de todos los relatos de su autor. Personajes imaginarios se entreveran con personajes reales y construyen un mundo en donde el protagonista, Rufo Batalla, un joven periodista de la España de finales de los años sesenta del siglo XX, recibe su primer encargo de un periódico para cubrir la boda de un enigmático príncipe con una señorita de la alta sociedad. Con prontitud, ambos establecerán una relación especial y Rufo, a quién la España gris de la época se le quedará pequeña para sus inquietudes, decide irse a Nueva York. Allí emplazado será testigo de los grandes acontecimientos que tuvieron lugar en   aquellos años en Norteamérica: la igualdad racial, el feminismo, el movimiento gay, la aparición de nuevas manifestaciones culturales vanguardistas, el desplazamiento de los grandes centros culturales hacia nuevos lugares y espacios….  Una época marcada por profundos y sustanciales cambios sociales y de todo orden, que son presentados en la narración desde las vivencias de quienes, en la imaginación del autor, tuvieron el privilegio de vivirlas en primera persona.

Y retomamos el plano de los recuerdos, de su máxima importancia en nuestras biografías, pues nos alertan en el día a día y van sumándose a nuestras experiencias, las que hacen de nosotros lo que somos o lo que nunca debimos alcanzar.

No dejen de sumergirse en el universo de Mendoza a través de esta primera obra de la que será su trilogía de Las Tres Leyes del Movimiento, que arranca de la mejor manera posible y que recorrerá, con sus luces y sus sombras, la segunda mitad del siglo XX.

Y cuando finalicemos su lectura, de nuevo los recuerdos, las evocaciones del pasado nos trasladarán hacia el ayer, en un presente consistente y un mañana por hacer.