EL RECUENTO NOCTURNO DE PERSONAS SIN HOGAR DEL 15 DE DICIEMBRE EN MADRID

En la noche y madrugada de los pasados 15 y 16 de diciembre tuvo lugar en Madrid el VIII Recuento nocturno de personas “sin hogar” de Madrid. Madrid fue la primera metrópoli que empleó esta metodología de investigación en España, siguiendo el ejemplo de la ciudad de Nueva York. Le siguieron Barcelona, Bilbao, Zaragoza, Vitoria, Bilbao… y esperemos que con los años participen de esta experiencia el resto de las ciudades en nuestro país.

Con fecha 28 de diciembre de 2004 desde la alcaldía se promovió el Decreto de Creación y Funcionamiento del Foro Técnico Local sobre las Personas Sin Hogar en Madrid. A instancias del foro se formalizó el Programa de Investigación permanente sobre el sinhogarismo en el municipio de Madrid, que, entre las diversas actividades que ha organizado destaca la realización desde el año 2006 de ocho recuentos nocturnos sobre personas “sin hogar”. A éste le sucedieron los de febrero y junio de 2008, marzo de 2009, febrero de 2010, diciembre de 2012, diciembre 2014 y el del pasado 15 de diciembre. Han sido dirigidos y coordinados por tres profesores de tres universidades madrileñas, dotándoles de ese modo de un respaldo científico.

Con este aprendizaje se ha implicado a los ciudadanos en un fenómeno invisibilizado y es, además, un tipo de investigación social y ciudadana útil para incrementar el conocimiento sobre este hecho social, movilizar a los diferentes actores que operan sobre el terreno, además de ser un ejercicio de sensibilización pública, que contribuye a desarrollar y consolidar las redes sociales e institucionales que luchan contra el sinhogarismo en un país como el nuestro.

En la literatura norteamericana Los Recuentos nocturnos de personas “sin hogar”, se conocen como “Noches S” (S-Night,  Street-Night o Survey-Night). Consisten en estimar el número de personas “sin hogar” que un momento determinado no utilizan ningún recurso social. Su finalidad es intentar cuantificar a la población que vive estrictamente en la calle o literalmente sin techo, es decir quienes permanecen al margen de la red institucional.

A lo largo de los ocho recuentos madrileños han participado entre 550 a 915 voluntarios. En relación a la actividad principal de los mismos, los estudiantes han sido mayoritarios. Merece ser subrayado que un porcentaje significativo del voluntariado estudia y trabaja simultáneamente. El área de actividad profesional que se presenta con mayor frecuencia es la relacionada con los servicios socioculturales y a la comunidad. Es reseñable que cerca de la mitad delvoluntariado mantiene algún tipo de vinculación con instituciones, asociaciones o entidades que se dedican a colaborar activamente con la población sin hogar. Y existe un alto número de voluntarios/as que acudierona la convocatoria de un nuevo recuento después de haber participado en alguno anterior.

En la noche del 15 de diciembre participaron las siguientes entidades sociales y cito por orden alfabético: Acción en Red, Bokatas, EAPN Madrid, FACIAM, Granito a granito, Solidarios para el Desarrollo y Voluntarios por Madrid. Y hubiera sido  imposible realizarlo, tanto en esta ocasión como en las anteriores, sin el apoyo permanente del Samur Social.

En esta oportunidad se inscribieron más de 700 voluntarios que fueron organizados en 125 equipos (formados por 3 o 4 personas), con el objetivo de localizar en los 21 distritos de Madrid a las personas quevivían en las calles y, en su caso, hacerles una entrevista. Además, como rasgos distintivos de los recuentos madrileños, un total de 14 equipos de voluntarios acudieron a los recursos especializados (albergues y centros de acogida). Y, por primera vez, se decidió incorporar la realidad de los asentamientos urbanos, a los que desplazaron 13 equipos de voluntarios en donde fueron contactadas y entrevistadas numerosas personas.

En definitiva, los recuentos constituyen un momento de encuentro privilegiado entre ciudadanos que comparten los espacios de una gran urbe como Madrid. En el pasado recuento de diciembre de 2014 fueron localizadas un total de 764 personas en la calles. Un encuentro entre los que están dentro y fuera de los márgenes de la sociedad y es una oportunidad de enriquecimiento personal para los que nos desenvolvemos en cauces normalizados y no acostumbramos a dedicar nuestro tiempo a quiénes pasan desapercibidos por la rapidez de nuestro discurrir, una celeridad que aturde e impide ver lo que nos rodea en todas sus dimensiones.

La información de la que disponemos tras diez años de recuentos permite proyectar tendencias sobre tan complejo fenómeno y debería servir para que desde las políticas municipales se ajusten las medidas de atención hacia este sector social, en función de las nuevas demandas y de los nuevos perfiles de personas “sin hogar”.

Como siempre a lo largo de esta década, la noche del 15 de diciembre fue intensa, fue profunda en lo profesional, como especialista en sinhogarismo, pero sobre todo fue emocionante en lo personal, por un lado por confirmar de nuevo el compromiso social hacia las personas más desfavorecidas, hacia los que no tienen nada y, por otro lado, por haber compartidohistorias de vidas rotas, marcadas por el dolor y el sufrimiento más férreo e impactante. A pesar de las cerca de dos décadas que llevo trabajando sobre esta problemática humana y social, los recuentos remueven en mí sentimientos de incomprensión hacia un hecho social impropio de un mundo que se dice avanzado y que rompe en mil pedazos las ilusiones y sueños de miles de seres humanos.