EL NUEVO AUTO DEL MAGISTRADO LLARENA

Tras asumir la Sala Penal del Tribunal Supremo la investigación que llevaba uno de los Juzgados de Instrucción de la Audiencia Nacional contra los miembros del Gobierno catalán, el Instructor de esta causa, el Magistrado Pablo Llarena, ha resuelto la petición de la defensa de los Consejeros encarcelados y de los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana y de Omnium Cultural para que se modificara la prisión cautelar dictada por la Magistrada-Juez de Instrucción de la Audiencia Nacional. El Auto, hecho público el 4 de diciembre de 2017, resuelve la petición de los encarcelados y mantiene en prisión provisional al ex-Vicepresidente Junqueras, al ex–Consejero de Interior Forn y a los presidentes de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sánchez, y de Omnium Cultural, Jordi Cuixart. En cambio declara la prisión eludible con una fianza de cien mil euros para los ex–Consejeros que quedaron en territorio nacional. La medida judicial merece comentarse por los hechos que relata, por la diferente intensidad de las medidas cautelares y por la respuesta estatal que implica.

Los hechos que el Auto relata (que justifican la acusación de que son objeto y las medidas de prisión provisional que persisten para cuatro investigados y las fianzas solicitadas para los ex–Consejeros que están en libertad) son, dicho en términos sencillos, los de una operación destinada a sacar a Cataluña del Estado español. Tiene importancia señalar que muchos de los hechos que constituyen los tipos penales de rebelión y sedición están descritos en lo que el Auto denomina “hoja de ruta del proceso” acordada el 20 de marzo de 2015 entre CiU, Esquerra, Omnium Cultural, Asamblea Nacional Catalana y la Asociación de Municipios para la Independencia (según el documento capturado titulado Enfocats), continuada a través de otros documentos y decisiones. También se señala que si en muchos llamamientos públicos en favor de la independencia se actuó con civismo, “se constató la infiltración de numerosos comportamientos violentos y agresivos, que reflejaban el violento germen que arriesgaba expandirse”. Lo interesante de esta apreciación judicial es que algunos de los comportamientos violentos fueron impulsados y capitaneados por Jordi Cuixart. El Auto no va mucho más lejos, porque asume e incorpora las actuaciones de la Magistrada-Juez de la Audiencia Nacional, primera en investigar las actuaciones rebeldes y sediciosas de los antiguos miembros del Gobierno y de los dos “Jordis”.

La diferente intensidad de las medidas cautelares se concreta en que cuatro investigados sigan en prisión y el resto acceda a la libertad. La argumentación del Auto es en este punto muy sólida. Emerge un razonamiento general que es que la participación en los hechos delictivos, por parte de los investigados, sería equivalente a la de la Presidenta Forcadell, no han intentado la huida y algunos son candidatos en las próximas elecciones. No obstante esta apreciación general, el Auto cree que “concurren elementos que permiten establecer… un juicio razonable de riesgo de reiteración delictiva” y ello porque todos comportan la aspiración de transformar a Cataluña en República y ya habían contemplado la posibilidad de intervención estatal de la Comunidad Autónoma, como se ve en el documento Enfocats. Es decir, los investigados han contemplado y aplicado la vía unilateral, el control efectivo de las instituciones autonómicas, la estrategia internacional y las Leyes que permitan crear un nuevo Estado. También “se planificó… generar un conflicto que girara alrededor del Referéndum Unilateral de Independencia y de la Declaración Unilateral de Independencia” y se identificaron las posibles acciones con que respondería el Estado.

Con estos hechos, el instructor cree que las responsabilidades de cada investigado son diferentes y esa diferencia “singulariza una diferente cautela para cada uno”. Y aquí emerge la diferente responsabilidad de los miembros de la Mesa del Parlamento cuya actuación no supuso una irreparable puesta en riesgo de los derechos esenciales, en tanto que los miembros del Gobierno y los presidentes de las asociaciones independentistas fueron más allá. ¿Por dónde pasa la línea divisoria entre unos y otros miembros del Gobierno disuelto y la divisoria entre éstos y los presidentes de las dos entidades independentistas? Para el Auto, “el documento Enfocats refleja (pág. 40) la existencia de un grupo de individuos (Comité Estratégico) que han desempeñado una función definitoria de cómo y cuándo llevar a término cada una de las actuaciones del proceso”, actuaciones que constituyen la esencia de los delitos de rebelión y de sedición. Y agrega el Magistrado: “Un Comité Estratégico en el que se integraban Don Oriol Junqueras i Vies, Don Jordi Sánchez Picanyol y Don Jordi Cuixart Navarro, pero no el resto de los investigados ahora contemplados”. Y este trio dirigió las movilizaciones “llegando estos encausados incluso a intervenir en su ejecución material” como ocurrió con el asedio a la Consejería de Economía, donde Sánchez y Cuixart “dirigieron también a las masas durante las 19 horas que duró el cerco, modulando los actos de violencia que se desplegaron facilitando finalmente la salida de la comisión judicial gracias a un pleno dominio de lo acontecido. Unos hechos violentos a los que acudió el propio Don Oriol Junqueras” y que pudieron ocurrir gracias a la pasividad de la Policía autonómica dirigida por el entonces Consejero Forn.

Ahí tenemos la línea divisoria: estando todos implicados en el presunto delito de rebelión, la decisión sobre la libertad provisional se basa en la participación en los hechos tumultuarios y violentos del asedio a la Consejería de Economía en la que participaron, de manera distinta, Junqueras y Forn, Sánchez y Cuixart. Pero no se limitaron a aquel asedio, sino que el “Comité Estratégico” organizó otras algaradas.

Finalmente, el Auto se plantea si debe rebajar las cautelas de estos acusados de rebelión por el hecho de ser tres de ellos candidatos a las próximas elecciones, a lo que el Magistrado instructor responde: “los derechos subjetivos de voto y de elegibilidad no son… derechos absolutos por importantes que sean.

Se trata de un Auto bien construido (a veces parece una novela policiaca) y bien razonado, que se ciñe a lo que estaba en debate en ese momento que es la prisión provisional o la libertad, sin entrar en el fondo de los delitos de rebelión y sedición. Pero ante la petición de libertad de los investigados se ve obligado a entrar en la conducta delictiva y la petición conjunta de los miembros del Gobierno cesado y de los dos presidentes de las entidades secesionistas ha dado lugar a que el Magistrado descubra que estos presidentes y algunos de los miembros del Gobierno fueron de la mana…

En definitiva, un Auto ponderado, bien construido, que habrá sorprendido a algunos (incluso los presuntos delincuentes que seguirán en prisión) que se veían casi en libertad. Por eso es un error aplicar la exégesis política a la práctica judicial, que responde a otros principios y criterios técnicos. Para algunos, mantener en prisión a cuatro tres candidatos puede comportar un plus para los independentistas, pero también nos da idea de la ceguera o estulticia de los revolucionarios de salón que creían que podían vencer a todo un Estado.