EARLY ADOPTERS

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Buenas noticias, España está a la vanguardia europea en infraestructuras de telecomunicaciones, lo que debe ser aprovechado para ampliar y consolidar un modelo productivo digital que nos coloque en los primeros puestos de una revolución tecnológica que cambiará el mundo en los próximos años. Sí, sé que estamos en campaña electoral, y por ese motivo, sería importante que quienes pretender gobernar España supieran esto, para potenciarlo y no perder una oportunidad de oro para el presente y futuro de una sociedad con mucho paro y recortado bienestar.

El avance en infraestructuras y servicios que se ha realizado en los últimos años, muestra como en España hay 1.546.413 subscriptores de fibra óptica hasta el hogar y hasta el edificio, cuando en Suecia hay 1.301.208; en Francia 936.000; y en Italia de 561.356. O que el número de accesos instalados de fibra óptica en España sea de 15.043.865.Cuando en Francia son 4.739.000 o en Italia 2.663.000. Es una ventaja que hay que aprovechar, al tiempo que se deberían revisar, por parte del gobierno que salga de las urnas, unos precios que sitúan también a España a la cabeza por su elevado coste.

El ritmo vertiginoso de los avances tecnológicos que vivimos, lejos de disminuir, va a acelerarse aún más en los próximos años. Ante las consecuencias sociales, económicas y políticas que estos cambios están provocando ya y van a provocar, es preciso preparar a los ciudadanos en el manejo de estos entornos tan cambiantes y llenos de incertidumbres.

Pero como la tecnología puede avanzar para mejorar la vida de las personas o para acabar con ella y esclavizarla, la base que debe guiar a la sociedad en esta revolución tecnológica, que va a cambiar la humanidad, son unos valores sólidos, basados en los derechos humanos. La humanidad tiene y tendrá que dar respuesta a preguntas y dilemas tecnológicos que no solo desconocemos, sino a los que hasta ahora nunca había tenido que enfrentarse. Y en este nuevo mundo por descubrir y tan cambiante el anclaje deberán ser los derechos humanos.

En el año 1992, España asombraba al mundo con la Expo de Sevilla, y los mejores Juegos Olímpicos celebrados hasta el momento. Era la presentación de una nueva España al mundo. Un cambio construido por los españoles que nos situaba en la modernidad y entre los países más avanzados del mundo. Pues bien, para observar lo especial del momento histórico que estamos viviendo, y lo rápido que se producen los avances en esta cuarta revolución tecnológica, en ese año 1992, solo el 0,1 por ciento de los españoles era usuario de internet.

Alguien puede pensar que 1992 es una fecha muy lejana. Y tal vez tenga razón. Utilicemos otras. Por ejemplo, ahora que vienen días intensos de futbol con la próxima Eurocopa, recordemos los triunfos de la selección española. En el año 2008, cuando en la final de la Eurocopa en Viena, Fernando Torres marcaba, en el minuto 32, el gol que daba a España la victoria en el torneo, solo el 51 por ciento de los hogares estaba conectado a internet y eran usuarios el 59,6 por ciento de la población.

Dos años más tarde, en el año 2010, cuando el 11 de julio Iniesta marcaba el gol de la victoria ante Holanda, en el minuto 116, y convertía a España en Campeona del mundo de futbol, solo el 59,1 por ciento de los hogares tenía conexión a internet y el 65,8 por ciento de la población era usuaria de internet. En 2012,cuando España ganó cuatro a cero a Italia en la final de Kiev, el número de hogares con internet se situaba en el 67,3 por ciento, y el número de usuarios en el 69,8 por ciento.

Finalmente, en esta nueva Eurocopa, internet se ha convertido en una herramienta universal, como demuestra que el 78,7 por ciento de españoles entre 16 y 74 años se conecta a internet, cifra que sube hasta el 98,5 por ciento en la franja de edad comprendida entre los 16 y 24 años, como señala el Estudio sobre la sociedad de la información en España. Este año, podremos ver el futbol desde cualquier dispositivo móvil, ya sea un Smartphone o una Tablet, con perfecta resolución, algo que en el año 2008 con Fernando Torres en aquel campo de Viena no era posible.

Pero hay más, ante esta revolución tecnológica digital los gobiernos deben realizar políticas que acaben con la brecha digital desde la más temprana infancia, porque el conocimiento digital será una de las llaves de la igualdad, o por el contrario de la dualidad social en los próximos años. Que el 1 de junio de 2011, la Asamblea General de Naciones Unidas declarara el acceso a Internet como un derecho humano altamente protegido, por ser una herramienta que favorece el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto, debe estar presente para actuar.

Y aquí, hay otra buena noticia, España ocupa la primera posición en cuanto al porcentaje que hay de early adopters, es decir, el segmento de la población más avanzado que disfruta probando nuevas tecnologías y luego las difunde actuando como un catalizador del cambio. ¿Qué quiénes son? Pues según el Estudio de la Sociedad de la información en España 2015, internautas que disponen de Smartphone, no consideran la tecnología como algo complicado, disfrutan utilizando nuevas tecnologías y son los primeros entre el grupo de amigos y familiares en adquirir nuevos dispositivos o contratar servicios tecnológicos. Y ¿Cuantos?  Un 15,8 por ciento de los internautas en España; un 14,6 en Brasil; un 14,1 en Reino Unido; un 10,5 en Alemania; y un 10 por ciento de Argentina.

Pero hay más, los early adopters españoles se muestran muy avanzados en muchos servicios, principalmente en el acceso desde el móvil. Y presentan rasgos particulares en su comportamiento social: el64,8 por ciento tiene grandes aspiraciones, que no pasan por conseguir bienes; el 83 por ciento prefiere disfrutar de experiencias a tener cosas; para el 62,8 por ciento el trabajo es una parte muy importante de su identidad; y el 89 por ciento afirma que la familia y los amigos continúan siendo lo más valorado en sus vidas (siete puntos porcentuales más que la población media). Es decir, quieren una sociedad más digna para todos con tecnología. Y son un grupo que puede y debe ser importante en el desarrollo de ese nuevo modelo productivo digital que necesita España.

España tiene las bases para un modelo productivo y social digital. Sin complejos, con derechos, lancémonos hacia él.