DESAFÍOS EN LA INNOVACIÓN EDUCATIVA: VALORES ECO-SOCIALES EN LAS ENSEÑANZAS DE INGENIERÍA

Este es un reto afrontado por una serie de personas que creen en la importancia de la innovación educativa. Y que han desarrollado una experiencia en la que ha habido dificultades para su reconocimiento hasta que se encontró el apoyo de una institución americana. Es curioso cómo somos en este país nuestro. Desde la Unidad de Emprendimiento Social Ética y Valores en la Ingeniería (UESEVI) llevamos más de 10 años desarrollando labores formativas en competencias sociales en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas y Energía (ETSIME) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Hemos trabajado en los planes pre-Bolonia con asignaturas de libre elección y seguimos en estos momentos con actividades formativas para el reconocimiento de créditos.

Hemos llegado a desarrollar una estrategia que permite a nuestros alumnos cubrir esa ventana de 6 créditos ECTS (Sistema Europeo de Transferencia y Acumulación de Créditos) que pueden reconocer a través de las actividades formativas, sin embargo no llegábamos a ser reconocidos en nuestro entorno más próximo aun sabiendo que las acciones que realizábamos eran pioneras en una escuela de Ingeniería.

El reconocimiento de nuestras actividades, tanto a nivel de centro como de universidad, llegó cuando la estrategia rectoral dirige su mirada hacia el mundo de la calidad en un buen intento de mejorar nuestros indicadores y poder aparecer en esos rankings de universidades europeas y mundiales (como es el caso de Shanghái).

Este plan centró la mirada en la agencia de acreditación americana para ingeniería ABET (Accreditation Board for Engineering and Technology). Dicha agencia, por tener un reconocimiento mundial en el mundo de la ingeniería y contar con un equipo de personal independiente altamente cualificado y procedente, en su mayoría, del mundo privado, reúne todas las cualidades que estábamos buscando. Es prestigiosa, mundialmente aceptada y cuida aspectos tan importantes de la formación de un ingeniero como la dimensión ética.

El sistema de acreditación americano es sensiblemente diferente a nuestros sistemas de acreditación desarrollados por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA). Por la parte que nos toca hay una diferencia fundamental, el trato que muestran hacia una competencial esencial para ellos: la competencia ética.  Sin esta competencia no es posible la acreditación bajo este sistema y no suele ser muy usual que las titulaciones que se desarrollaron post-Bolonia contemplen estas competencias dentro de los planes de estudios. Es por eso que ha sido tan importante contar con  unidades como la nuestra, UESEVI,  que aborde de una forma tan directa las competencias sociales que capacitan para superar estas acreditaciones tan selectivas y que tanto ayudan al posicionamiento en los rankings universitarios. En este caso y aunque cueste creerlo, la influencia de la acreditación americana ha contribuido a la mejor configuración de nuestras titulaciones y a la mejor formación de nuestros estudiantes.

Como complemento a la dimensión ética, en nuestro itinerario, hemos integrado una serie de iniciativas como son el mentoring y el aprendizaje-servicio (ApS), que configuran a los estudiantes que se integran en el itinerario como ingenieros formados para la innovación social. Esta formación incluye diferentes cursos que moldean su carácter como futuros líderes de empresas punteras en diferentes ámbitos de la sociedad:

A nivel ETSIME:

  • Proyecto Mentor: la ETSIME ofrece la figura del mentor/a a los estudiantes de primero, con la intención de evitar que el salto entre el instituto y la universidad sea demasiado brusco. Los alumnos/as mentores reciben formación en cuestiones de inteligencia emocional, escucha activa, liderazgo y empatía con ayuda del gabinete psicológico asociado a la ETSIME, de forma que puedan asesorar y ayudar a los alumnos de primero durante los meses de inicio de curso.
  • Proyecto Monitor: Mientras que el proyecto mentor es una ayuda a nivel administrativo y logístico, el monitor es una figura que ofrece ayuda académica en algunas asignaturas de primero. Estudiantes de cursos superiores seleccionados por los profesores de cada asignatura, ofrecen un refuerzo de determinadas materias para que el salto entre el Bachillerato y la Universidad no sea tan brusco. La preparación de estas clases de refuerzo se lleva a cabo por medio de la cooperación entre los profesores tutores y los estudiantes monitores, y varía en función de las necesidades. En algunas materias donde se trabaja con equipos y ordenadores los monitores acompañan a los profesores en clase para poder atender a todos los alumnos/as, sin embargo, en otras materias como por ejemplo Química, el refuerzo se ofrece fuera del horario de clases con un objetivo muy concreto: repaso de formulación orgánica e inorgánica.

A nivel UPM:

  • Emprendimiento e Innovación Social: Interéticas y Valores: el objetivo de este curso es que los estudiantes diseñen y defiendan un proyecto de emprendimiento social. Para ello, primero se realizan una serie de sesiones de reflexión y debate con temas de actualidad (medioambiente, economía, sociedad) donde la ética es siempre el hilo conductor. Estas sesiones les permiten ir pensando en una necesidad o una idea para su proyecto. Además, reciben un curso de innovación y creatividad que les ayuda a sacar todo el potencial creativo, así como otro de automatización de procesos con tecnología de arduinos y sensores como herramienta técnica de bajo coste que amplía el horizonte de las potenciales aplicaciones.
  • Aprendizaje-Servicio en la Ingeniería: consiste en que, a través de la realización de un servicio solidario, los estudiantes aprenden competencias técnicas y transversales. El hilo conductor de este curso son los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La ventaja de tomar los ODS como eje transversal, es que permiten acercar los estudios de ingeniería a la realidad consiguiendo un mayor aprendizaje significativo (Ausubel 1963, citado en Monereo, Castelló, Clariana, Palma y Pérez, 2000)[1]. Por otro lado, “la investigación demuestra que se retienen mejor los hechos e ideas complejas cuando el conocimiento está vinculado a la experiencia” (Aramburuzabala, Cerrillo y Tello, 2015)[2]. Uno de los proyectos de ApS que se está desarrollando desde la ETSIME en colaboración con la Fundación Tomillo es el de “Pobreza Energética”. Estudiantes de las titulaciones relacionadas con energía y arquitectura, realizan auditorías y asesoramiento energético en barrios desfavorecidos de la Comunidad de Madrid. Este proyecto cuenta también con el Ayuntamiento de Madrid, responsable de seleccionar la población afectada para el servicio.

Con respecto a esta última actividad, también hemos tenido avances a nivel nacional. En el año 2017 se firmó un convenio entre el Ayuntamiento de Madrid y las universidades madrileñas para la puesta en marcha de proyectos de ApS a la comunidad en la ciudad de Madrid (Resolución de 11 de septiembre de 2017)[3]. A pesar de que la UESEVI lleva realizando proyectos de este tipo desde el año 2011, ha sido partir de este convenio cuando se han podido realizar a un nivel superior en cuanto a responsabilidad, implicación y competencias técnicas a desarrollar.

De esta experiencia innovadora nos gustaría destacar, a modo de resumen, los siguientes logros:

En primer lugar, la importancia que supone desarrollar competencias transversales -concretamente sociales- en las enseñanzas de ingeniería.

El principal desafío para los educadores es diseñar programas curriculares y proyectos que introduzcan las dimensiones sociales y emocionales en la formación, de manera que se pueda responder a las crecientes demandas y necesidades de los estudiantes en relación a los aspectos asociados a valores de esa índole (Clouder, et al., 2015)[4]. Por otro lado, se debe contemplar el objetivo  de  formar ciudadanos responsables con las personas y los bienes comunes que serán su escenario de profesión: el medio ambiente y la sociedad. (Muñoz, García-Laso y Martín-Sánchez, 2018)[5].

El segundo cometido ha consistido en publicitar y procurar extender el trabajo que se realiza desde la UESEVI, dentro del marco de la innovación educativa, como iniciativa que surge en el año 2006, con el fin de promover el análisis y el debate sobre la ética y los valores en las enseñanzas técnicas.

Con voluntad de servicio hacia las empresas, la administración, la política y la sociedad en general, que necesitan contar con enfoques de acción centrado en las personas, se ha difundido el recorrido diseñado por la UESEVI para potenciar el aprendizaje social a través del mentoring, el emprendimiento social y la herramienta del ApS., A este respecto, destacamos la institucionalización del ApS en las universidades madrileñas que se produjo en el año 2017. Este hecho es fundamental para poder seguir trabajando en proyectos cada vez más específicos, de mayor envergadura, con mayor resonancia socioeconómica, y orientados a favorecer la inteligencia social.

El carácter experiencial y la dimensión social del ApS nos permite trabajar directamente con los estudiantes en la consecución de las metas que marcan los ODS, el mayor desafío a que enfrentan las generaciones actuales. En esta ocasión, la diferencia con respecto a otros desafíos que la humanidad ha tenido que superar a lo largo de la historia, radica en el hecho de que están convocadas tanto las grandes potencias económicas y políticas como todas las organizaciones de nuestra sociedad y todos los individuos para poder conseguirlos.

 

*Los autores pertenecen a la Unidad de Emprendimiento Social Ética y Valores en la Ingeniería (UESEVI), Universidad Politécnica de Madrid.

__________________________________________________

[1] Carles Monereo, Montserrat Castelló, Mercè Clariana, Montserrat Palma, y María Pérez, Estrategias de enseñanza y aprendizaje. Graó, 2000.

[2] Pilar Aramburuzabala, Rosario Cerrillo e Inmaculada Tello, Aprendizaje-servicio: una propuesta metodológica para la introducción de la sostenibilidad curricular en la Universidad. Profesorado. Revista de currículum y formación del profesorado, 2015. Recuperado el 29 de noviembre de 2018 de https://www.ugr.es/~recfpro/rev191ART5.pdf

[3] Resolución de 11 de septiembre de 2017, de la Secretaría General Técnica, por la que se publica el Convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Madrid y las Universidades Complutense de Madrid, Autónoma de Madrid, Politécnica de Madrid, Carlos III de Madrid, Rey Juan Carlos, de Alcalá, Universidad Nacional de Educación a Distancia e Internacional Menéndez Pelayo, para la puesta en marcha de proyectos de aprendizaje y servicio a la comunidad (APS) en la ciudad de Madrid. https://www.boe.es/boe/dias/2017/09/22/pdfs/BOE-A-2017-10811.pdf

[4] Clouder, C., Dahlin, B., Diekstra, R., Fernández Berrocal, P., Heys, B., Lantieri, L., & Paschen, H. (2015). Educación emocional y social. Análisis internacional. España: Informe Fundación Marcelino Botín. Recuperado el 23 de octubre de 2018 de https://www.fundacionbotin.org/89dguuytdfr276ed_uploads/EDUCACION/ANALISIS%20INTERNACIONAL/2015/espanol/ES2015-Informe%20Completo.pdf

[5] Muñoz, E., García-Laso, A., y Martín-Sánchez, D. A. (2018). The Challenge of Transversal Education Through Teaching Ethics in Engineering: From Hubris to Hybrid. In Spanish Philosophy of Technology (pp. 239-249). Springer, Cham