DEMOSTREMOS QUE SÍ SE PUEDE

simancas240216

Entre el día 1 y el día 4 de marzo se desarrollará el debate de investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. Ante el llamamiento del Presidente del Plenario para la votación ya no cabrán amagos, ni representaciones ni simulaciones. Nos llamarán para votar sí, para votar no o para votar abstención. En realidad solo hay dos opciones: o se vota por el cambio o se vota por la continuidad de Rajoy. De entrada hay una mayoría de diputados y diputadas elegidos para el cambio. Si son coherentes, el día 5 tendremos el Gobierno del cambio que los españoles necesitan y merecen.

El candidato Pedro Sánchez ha actuado con plena coherencia durante este tiempo. Entre el 20 de diciembre y el 2 de febrero se mantuvo un paso por detrás de Rajoy, porque la iniciativa correspondía al candidato del partido más votado. Tras la renuncia incomprensible de Rajoy, el candidato socialista asumió el encargo del Rey con plena responsabilidad. En estas tres semanas Sánchez ha entablado un diálogo abierto con todas las fuerzas políticas, procurando un acuerdo con las fuerzas del cambio para formar un gobierno reformista y progresista.

¿Cuáles son esas fuerzas del cambio? Evidentemente, además del PSOE, son Podemos, Ciudadanos, Compromís, Nacionalistas vascos, Izquierda Unida y Coalición Canaria. El acuerdo con el PP no es posible, por cuanto este partido defiende la continuidad de las políticas que los demás aspiramos a transformar. Y las reivindicaciones separatistas de ERC, Convergencia y Bildu hacen imposible cualquier acercamiento a estas formaciones. El conjunto de las fuerzas del cambio suman 208 diputados, una mayoría muy sólida para alumbrar e impulsar un gobierno realmente transformador en nuestro país.

La estrategia del candidato Pedro Sánchez ha sido la de adelantar el “para qué”, antes de tratar sobre el “cómo” y el “quiénes” han de formar el futuro gobierno reformista. La razón es muy clara: si nos ponemos de acuerdo en el qué hacer, lo demás es secundario; y si acordamos el programa, no tiene sentido frustrar la formación de un gobierno de cambio por diferencias de carácter menor en torno a los nombres de los ministros y ministras.

El equipo negociador del PSOE ha alcanzado acuerdos muy interesantes con Ciudadanos y con Coalición Canaria, y las coincidencias detectadas con PNV, Compromís e IU son también relevantes. Los grandes vectores del documento suscrito ya con Ciudadanos son tres: una recuperación justa, con buenos empleos, fiscalidad equilibrada y compromiso medioambiental; un fuerte impulso modernizador para las instituciones democráticas; y una reforma constitucional para consolidar derechos y renovar el pacto de convivencia entre personas y territorios en España.

No hay un solo aspecto de este acuerdo que pueda contrariar seriamente a los 208 diputados y diputadas llamados a votar entre el 2 y el 5 de marzo. El veto entre unas fuerzas u otras sería absurdo cuando los contenidos de las políticas a desarrollar no son incompatibles. Tampoco sería coherente que quienes llevan años negando “el debate izquierda-derecha”, ahora fundamentaran una oposición al acuerdo sobre acusaciones de supuesta derechización. Y los españoles no perdonarían que la ambición por los sillones malograra el bien común de jubilar a Rajoy e impulsar un gobierno para el cambio.

Somos 208 diputados y diputadas llamados a hacer posible el cambio. Es la hora de demostrar que, efectivamente, Sí Se Puede.