CAMINANDO A LO INEXPLICABLE

frutos030316

Necesito que Rajoy lo explique, que a lo mejor lo entiendo hasta yo.

García Márquez dijo que el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. En la sociedad española y en su reflejo político todos parecen haber decidido montar campamento en la cresta. El resultado de la investidura es el previsto y por ello a nadie sorprende. Sí es sorprendente como se es capaz de engañarse uno asimismo, aunque la reiteración termina siendo vicio.

Es una obsesión por llegar a ver ondeando cada uno su pendón en Mercurio, aunque todos sepan que no hay forma de llegar allí y el calor del Sol lo abrasa todo. La cuestión es que nadie piense que no se tiene razón. Lo peor es que si alguno pretende otra cosa hay un esfuerzo confluyente, porque quede claro que el problema es él. Debe ser una tara patria que nos viene afectando secularmente. No importa liarla y que existan millones de afectados. Es, digamos, una orgía de liberación de feromonas y testosterona.

Rajoy morirá como Custer y alguno esperará que Willy Toledo asuma su papel en el cine. Da igual, lo importante es semejar un héroe, no afrontar el problema de que la corrupción le va a seguir hasta el fin de su vida política, llevándose por delante lo que otros construyeron. No saber irse a tiempo tiene estas cosas.

A Iglesias le encantaría poder ocupar un papel protagonista en Parsifal y poder cantar eso de <<¡Mi señor, permite que tu siervo te guíe!». Pero aquí no se trata de encontrar el Santo Grial sino de reconducir la situación del país de la mejor forma posible en un momento especialmente problemático. No echar a perder la obra por una frase feliz, España es un país complejo a fuer de plural y pluralista, nuestra historia colectiva lo demuestra y lo peor de ella han sido los periodos de estancamiento que han terminado siendo de retroceso. Nadie, ni nada, sobra para construir, lo importante es no dejar de subir la escarpada. El inmovilismo que anida en algunos solo se combate con acción, no con bloqueo. Si piensa que esto es gratis, se equivoca. España hace tiempo que dejó de empezar en los Pirineos y la garantía de los derechos de los ciudadanos no se garantiza desde la impostura. Por ello su actitud cada día es más inentendible, aunque ya sabemos que los equivocados son los otros, somos todos los demás. Podemos y sus confluencias quizás sepan que lo que la democracia pone, también quita, como Iglesias dice “es cuestión de tiempo”.

El resto de grupos políticos con su rotundo “no” también han cerrado la posibilidad de avanzar por una senda posible y perfectible, con el valor que hubiera tenido mostrar su determinación de transitar hacia el acuerdo. Han cambiado lo programático por lo testimonial. Difícil de entender.

En definitiva, nada es imposible en un ejercicio de responsabilidad y sentido común. Tal vez la solución al final esté en el Jefe del Estado, que se vea obligado a abandonar la posición meramente procedimental que le reserva la Constitución, pasando a ser el mediador para desbloquear esta situación y evitar unos nuevos comicios que digan lo que digan opinantes, asesores comunicacionales y expertos electorales, los ciudadanos serán los perdedores y la política habrá perdido el crédito que le quedaba.

Lo que ahora es noticia pasara a ser historia y qué Historia.